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Mostrando entradas de 2019

DIFERENCIAS BORRADAS

Hubo que esperar al 17 de mayo de 1990 para que la OMS dejara de considerar la homosexualidad como una enfermedad. Por eso cada año aprovechamos esa fecha para seguir recordando que la homofobia no ha sido erradicada. Todavía hoy seis paísescastigan ser homosexual con pena de muerte. En otros 26 se prevén condenas entre 10 años de prisión y cadena perpetua. En 31 se castiga con hasta ocho años de cárcel. En países cercanos incluso se ponen trabas a las organizaciones y manifestaciones del colectivo LGBTI. Para algunas religiones sentir deseo por una persona del mismo sexo es considerado un pecado e incluso, en pleno siglo XXI, hay quien considera que mediante algún tipo de terapia es posible recuperar la “normalidad” heterosexual. Tal y como la que sufrió Garrad Conley y que relata en Boy Erased: Identidad borrada, publicado en España por editorial Dos Bigotes, libro que ha sido objeto de una adaptación cinematográfica protagonizada por Lucas Hedges, Russell Crowe y Nicole Kidman. Una…

MACULADOS SILENCIOS

A pesar de las décadas que llevo viviendo en ella, esta ciudad me sigue sorprendiendo, e indignando claro, por sus silencios, por las cobardías que recorren las esquinas, por las muchas voces que prefieren hablar bajito para no molestar a quienes ocupan los púlpitos. Ha vuelto a pasar estos días con motivo de la polémica generada en torno a la exposición Maculadas sin remedio que, en el momento de escribir estas líneas, seguía colgada en la Diputación Provincial. La agresión a una de las obras expuestas pero sobre todo las reacciones de muchos de nuestros representantes, alegando ofensa de los sentimientos religiosos, ha vuelto a poner de manifiesto no solo las complicidades de quienes callando otorgan sino también las carencias que todavía sigue teniendo nuestra democracia. Porque lo que la polémica generada en torno al autorretrato de la artista Charo Corrales nos demuestra es como todavía seguimos sin entender el juego de los derechos fundamentales, además de poner en evidencia que…

NI SIERVAS NI INMACULADAS

Nuestro país tiene varias transiciones pendientes. Entre ellas, la que nos lleve a superar el fundamentalismo católico y nos convierta definitivamente en una sociedad laica y, por tanto, respetuosa con las convicciones morales de toda la ciudadanía. Para ello, y además de que sigamos avanzando en transformaciones culturales que todavía se me antojan inacabadas, es necesario no solo que se denuncien los inconstitucionales Acuerdos con la Santa Sede, sino que también se hagan reformas legislativas, como la que debería suprimir el delito de ofensa de los sentimientos religiosos (artículo 525 Código Penal) o la que debería excluir de una vez por todas de la educación pública la enseñanza de los dogmas.
Ese lastre autoritario y negador de las libertades individuales continúa estando muy presente en un país en el que todavía algunos, que me gustaría pensar que solo son pocos aunque ruidosos, no acaban de entender que el meollo de la democracia es justamente el equilibrio entre libertad, igu…

26M: LA CIUDAD QUE SUEÑO

La ciudad en la que vivimos, y que no siempre llegamos a habitar, es donde nos construimos como individuos. El espacio de las oportunidades y de las negaciones, el lugar en el que vamos trenzando vínculos emocionales y de supervivencia, el tiempo que se hace calle, y plaza, y rotonda. La ciudad es donde nos hacemos o deshacemos como ciudadanos y ciudadanas. De ahí la relevancia de las elecciones del próximo 26 de mayo, en las que no solo vamos a elegir a quienes nos representarán en el ámbito local sino también, de alguna manera, un determinado entendimiento de cómo nos gustaría articular en un futuro próximo ese trocito de mundo en el que acaban teniendo sentido todas las cosas. Ese espejo en el que nos miramos cada día y en el que descubrimos pliegues insospechados de nuestros rostros. Yo votaré el 26-M teniendo presente que la ciudad que quiero y pensando en que quien nos gobierne en los próximos 4 años sea capaz de elevar a Córdoba por encima de un pasado que en muchos casos acab…

HACIA UN GOBIERNO FEMINISTA

Yes, I am a feminist. La camiseta que lució Carmen Calvola pasada noche electoral era no solo un resumen perfecto de alguna de las claves de la jornada sino también, espero, toda una declaración de intenciones con respecto a la próxima formación de gobierno. Creo que ningún analista serio, salvo que le pueda la mirada androcéntrica y sexista, o sea, antifeminista, puede obviar que en este proceso electoral ha sido decisiva la movilización de las mujeres. El feminismo ha vuelto a demostrarnos que es el movimiento social más vivo, progresista e ilusionante del siglo XXI. La capacidad de las mujeres feministas para crear redes, para convertir en acción política su sentido de la justicia y de enfocar con lentes ajustadas cuál es el enemigo patriarcal a batir, han sido claves en la derrota de la derecha y en el triunfo del socialismo. Un partido cuyo secretario general ha tenido la lucidez y el compromiso de saber escuchar y tener presentes las vindicaciones de toda una genealogía feminist…

SEX EDUCATION

Es muy habitual que los productos audiovisuales nos muestren a los adolescentes como seres desnortados y desde una mirada entre paternalista y complaciente. En los últimos años han proliferado las series de televisión y las películas en las que, sin apenas matices, nos los muestran entregados sin mesura a mil placeres (sobre todos sexuales) y como fieles reproductores de estereotipos que algunos creíamos superados. Sirvan como ejemplo las adaptaciones cinematográficas de las novelitas de Federico Moccia o la más reciente y exitosa serie española Élite, un buen ejemplo de artefacto bien manufacturado y perversamente atractivo. Justamente por ello, me ha sorprendido gratamente una serie emitida en la plataforma Netflix y cuyo título, Sex education, es ya toda una declaración de intenciones.
La serie, en la que vemos a chicos y a chicas jóvenes que no se comportan como si fueran adultos en miniatura ni como seres de infancias alargadas, tiene el gran mérito de, con un guion impecable y …

ESOS POLÍTICOS TAN MACHOTES

Cuando elegimos a nuestros representantes, y sobre todo cuando lo hacemos pensando en quién va a ocupar la Presidencia del Gobierno, lo hacemos teniendo en cuenta no solo su proyecto político, sino también qué tipo de liderazgo representan. Es decir, en la determinación de nuestro voto acaban teniendo un peso esencial los modos y las maneras, las palabras y hasta los silencios, con que se definen ante la ciudadanía quienes pretenden convencernos de su capacidad para hacer posible la convivencia pacífica, el progreso económico, la justicia social y, en fin, aunque suene a utopía, la felicidad de los gobernados. Después de escuchar en las últimas semanas a quienes aspiran a convertirse en presidentes de todos los españoles y todas las españolas, mis dudas en cuanto a quien me gustaría que nos gobernase se han ido despejando. Entre otras cosas, porque como sabiamente apuntaba hace unos días Iñaki Gabilondo, no me gustaría que este país acabe pareciéndose cada vez más a la casa de Bertín…

YO TAMBIÉN SOY EZE: ¿A quién te llevarías a una lista desierta?

He de confesar que, aunque su durante su primera parte, la última película de Jota Linares, del que ya intuí una mirada singular en Animales sin collar,  me dejó indiferente e incluso llegó a aburrirme, la historia me tocó el corazón cuando en su segunda mitad se desbordan las mentiras, las medias verdades y las tensiones entre los cuatro protagonistas. Aunque se haya dicho con insistencia que la película es un retrato generacional, que también lo es, no creo que esa sea su dimensión más lograda. Es cierto que los dos chicos y las dos chicas protagonistas podrían ser una especie de "anti-Elite" unos cuantos años después, y que en sus frustraciones, miedos e inseguridades detectamos los de  una generación que en este país parece condenada a la precariedad, pero no es esa parte del relato la que a mí me llegó más hondo. Fue el cruce de sentimientos enterrados, de pieles puestas por escrito, de pañuelos que marcan el territorio y de lágrimas en los rostros, lo que a mí me conm…

EL PODER DEL VOTO FEMINISTA

Con demasiada frecuencia, supongo que por la creciente pérdida de legitimidad de un sistema democrático atrapado entre la "sin ley" del mercado y los voraces partidos políticos, las ciudadanas y los ciudadanos no somos conscientes del peso de nuestro voto. El ejercicio del derecho de sufragio, mediante el cual dotamos de contenido a la pequeña parcela de soberanía que nos corresponde, representa una parcela de poder que con frecuencia menospreciamos y que, en consecuencia, como pasó en las pasadas elecciones andaluzas, nos lleva a que renunciemos a ella desde una posición abstencionista, por supuesto legítima y seguramente cargada de razones, pero también hasta cierto punto irresponsable y comodona.

En estos tiempos convulsos, de amenazas evidentes que ponen en peligro la propia supervivencia de nuestro modelo de convivencia, no creo que haya argumentos que justifiquen la pasividad que supone no ejercer un derecho/poder y, en consecuencia, desligarnos de la posible responsab…

DESCONOCIDAS E INVISIBLES

En pocas ocasiones coinciden en la cartelera varias películas que, rompiendo con el canon dominante en el cine más comercial, nos ofrecen la ocasión de mirar al pasado y al presente de las mujeres, o sea, de la mitad de la Humanidad. Nada mejor para contrarrestar los productos que resultan de egos autorreferenciales y estreñidos, como puede ser el de nuestro Almodóvar y su aclamada Dolor y gloria, que disfrutar de las historias que nos ofrecen películas como Conociendo a Astrid y Las invisibles. La primera, dirigida por una mujer, Pernille Fischer Christensen, nos hace visible a la autora de la famosísima Pippi Calzaslargas, la escritora sueca Astrid Lindgren. Encarnada por una maravillosa Alba August, la película nos muestra el itinerario vital de una mujer que, desde muy jovencita, luchó por ser un ser autónomo, no dependiente de los hombres, capaz de llevar el timón de su propia vida. Una escritora que, como nos muestra la escena del baile, se resiste a seguir las convenciones y s…

DOLOR Y GLORIA: LA MASCULINIDAD HERIDA DE ALMODÓVAR

Dice el artista británico Grayson Perry, en su magnífico libro La caída del hombre, que los hombres somos estreñidos emocionales. Es decir, somos incapaces de gestionar nuestras emociones, mucho menos de expresarlas y, sobre todo, de digerirlas adecuadamente. Ello se traduce con frecuencia en egos omnipotentes, en frustraciones varias y, sobre todo, en una manifiesta incapacidad para mantener relaciones saludables con los demás. Todo ello sostenido por un pacto social en el que tradicionalmente las mujeres han sido nuestras cuidadoras, lo cual nos ha permitido a nosotros ser independientes y, por supuesto, centrarnos en nuestra supuesta genialidad y en los círculos viciosos que, sin ser conscientes del todo, nos enredan en esa negación casi permanente de nuestra vulnerabilidad.
Dolor y gloria, la última película de Pedro Almodóvar, es un buen retrato de esa masculinidad herida que se resiste a asumirse como fallida y que vive atrapada en los infiernos que derivan de nuestra torpeza par…

LA PATERNIDAD IMPERFECTA DE UN SUJETO VULNERABLE

Nunca imaginé que ser padre sería tan complicado. Una evidencia que, ahora que tengo un hijo adolescente, me hace incluso levantarme algún día con el deseo de que todo hubiera sido un sueño y de que me hallo justo en el momento en el que la aventura estuviera por empezar. No seré yo quien no reconozca todas las emociones y los sentimientos que ha generado en mí la paternidad, como tampoco negaré nunca esa especie de amor tan incondicional (y por tanto tan abrasivo a veces) que me provoca mi hijo, pero sí que me niego a convertir este proyecto en el eje sustancial de mi felicidad ni en la experiencia que ha dado sentido a mi existencia. Soy un ser tan complejo, y por tanto tan imperfecto, que necesito cada día proyectarme en mil amores, en diversas prácticas, en móviles horizontes. Y todo ello suma, y a veces multiplica, y en esas operaciones que nunca son matemáticas mi hijo es una pieza más. Tampoco tengo claro que ser padre me haya hecho mejor persona. Supongo que sí me ha obligado…