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Mostrando entradas de 2017

ABRACADABRA: ADIÓS AL MACHIRULO

La corta pero intensa y coherente filmografía de Pablo Berger demuestra que estamos ante un creador que es capaz de recuperar lo mejor de muchas de nuestras “esencias patrias” y darle una vuelta de tuerca para hacerlas radicalmente contemporáneas y hasta corrosivas. Así quedó de manifiesto en su primera e inclasificable película, Torremolinos 73 (2003), y no digamos en su hermosa y brutal al mismo tiempo adaptación de Blancanieves (2012). Quizás su mejor seña de identidad sea justamente el tener muy asimiladas claves esenciales de nuestra tradición cultural – literaria, cinematográfica, artística en general – y hacer con ellas juegos de malabarismo a través de los cuales nos cuenta historias en las que es imposible no reconocerse.
En su tercer largometraje Berger se mantiene fiel a esos parámetros pero quizás juega con ellos más que nunca. De entrada, porque aunque Abracadabra es sobre todo una comedia, no deja también de encerrar otros muchos géneros, como si fuera un enorme puzle en …

TEA ROOMS: LA EMANCIPACIÓN DE LAS MUJERES OBRERAS

Justamente 85 años después de que Luisa Carnés empezara a escribir su novela Tea Rooms yo me he encontrado con ella en este mes de agosto y he sentido, como hacía tiempo que no me pasaba, la fuerza que irradia de la literatura cuando está atravesada por la vida y el compromiso. La lectura de esta novela-reportaje sobre mujeres obreras en el Madrid de los años 30, al igual que hace unos meses me ocurriera con el Oculto sendero de Elena Fortún, me ha puesto de nuevo sobre la pista de una silenciosa genealogía de voces femeninas que en nuestro país han ido construyendo toda una narrativa sobre el género y sobre las demandas todavía hoy insatisfechas de autonomía de las mujeres. Voces que continúan sin aparecer en los libros de texto, que están borradas del imaginario colectivo y que continúan en gran medida escondidas en los armarios de un país que tan mal se ha llevado siempre con la memoria. Aunque es cierto que en los últimos años se ha empezado a hacer una importante labor de recupe…

¿PARA CUÁNDO UN PACTO FEMINISTA CONTRA EL MACHISMO?

Aunque a muchas y a muchos les haya sorprendido, a mí me ha parecido profundamente honesta la posición de Unidos Podemos con respecto al Pacto de Estado contra la violencia de género. Su abstención debería servir para poner en evidencia no su oposición a las medidas que el resto de grupos han apoyado sino la desconfianza hacia un instrumento que también en mi opinión deja mucho que desear.  Más allá de las carencias concretas que se pueden detectar en el texto, muy especialmente la que supone excluir del mismo concepto de violencias machistas determinadas prácticas que provocan la subordinación de las mujeres, el mismo concepto de “pacto de Estado” se presta a una utilización perversa, lo cual, dado el panorama político que tenemos, no debería resultarnos nada extraño. Es evidente que los Estados, cuando se enfrentan a determinados problemas que son estructurales y que generan consecuencias negativas y hasta dramáticas para la convivencia, necesitan articular un consenso político desde…

EL MACHISMO ME CONFUNDE: De besos, azafatas y ciclistas.

Una de las estrategias que el neomachismo está desarrollando en los últimos tiempos con el doble objetivo de deslegitimar al feminismo y mantener a salvo los privilegios de la mitad masculina es la confusión. Como además se ponen en cuestión temas sobre los que cualquiera se siente con derecho a opinar, resulta extremadamente fácil confundir los términos, mezclar conceptos y generar un estado de opinión en el que nada es lo que parece.Si una de las principales herramientas de la vindicación feminista ha sido justamente la conceptualización precisa de las realidades derivadas de un sistema de poder – el patriarcado – y de una ideología – el machismo -, parece que estos tiempos de inmediatez y espectáculo la manera más socorrida de poner freno a determinadas conquistas es generar un perverso estado de opinión a partir de términos imprecisos y afirmaciones que nos descolocan. Por eso, y porque muy especialmente en materia de feminismo las ignorancias son más atrevidas que en cualquier ot…

TROYANAS: DE VÍCTIMAS A SUJETOS POLÍTICOS

El valor de los clásicos reside en que no solo nos hablan del pasado, sino que también retratan el presente e incluso interrogan al futuro. Ese valor, que en el teatro se convierte en un ejercicio compartido de imaginación ética, es el que detectamos intacto y siempre fértil en la obra de Eurípides. La versión de sus Troyanas, que esta semana se ha estrenado en Mérida con dirección de Carme Portaceli y con una versión de Alberto Conejero, es una poética interpelación al corazón del patriarcado y a un orden que todavía hoy sigue convirtiendo en principales víctimas a las mujeres.
El gran acierto de esta versión, que no es casualidad que haya dirigido una mujer y que ha hilvanado un hombre que declara estar en camino de ser feminista, y a los que ha ayudado la dramaturga Margarita Borja, reside en la enorme fuerza que emana de un texto que nos habla de nosotros mismos, de las injusticias que vemos cada día en el telediario, de los niños muertos en Siria y de las mujeres viol…

SU MEJOR HISTORIA: LA HISTORIA CONTADA POR LAS MUJERES

En un mundo como el cinematográfico, prácticamente monopolizado por los varones, y en el que por tanto imperan los relatos androcéntricos y los esquemas narrativos en los que las mujeres apenas son personajes accesorios y siempre articulados en función de sus compañeros heroicos, cada día se hace más necesario, urgente diría yo, contar con otras miradas. Las de aquellas a las que la cultura, al menos la mayoritaria y comercial, sigue relegando al papel de musas y difícilmente encuentran acomodo en los espacios que el patriarcado reserva a los genios masculinos.
Solo de esa manera se podrán ir construyendo otro tipo de relatos y por tanto de imaginarios colectivos que superen al fin los esquemas más rancios del patriarcado. Para ello, insisto, es necesario que cada vez haya más mujeres contando historias, ofreciéndonos su visión de la vida, aportándonos esa otra mitad que falta en la pantalla.  Porque solo cuando la cultura deje de legitimar las estructuras jerárquicas del sistema se…

Rafael Hernando : l’homme que nous ne devrions pas être

À chaque fois que dans des journées de débats surgit l’interrogation « que signifient les “nouvelles masculinités” ? » — un terme que je rejette car il est de ceux qui ne dépassent pas le politiquement correct et qui, dans ce cas précis, fait même le jeu du patriarcat —, il m’est très difficile de préciser en quoi consiste le fait d’être un homme « nouveau ». Il est en revanche beaucoup plus facile, comme dans tant d’autres débats complexes, de spécifier ce qui en tous cas ne devrait pas faire partie d’une nouvelle compréhension de la virilité, enfin délestée des fardeaux machistes et disposée à emprunter des voies qui permettront d’atteindre l’égalité entre les femmes et les hommes. Dans ce sens, il est très didactique d’utiliser des référents de la vie publique pour signaler ce que justement ne devrait pas être un homme du XXIe siècle. Ce territoire, celui de la vie publique, est encore aujourd’hui presque entièrement peuplé d’individus qui portent confortablement le costume de la …

TODAS Y TODOS SOMOS MONSTRUOS

En la presentación de su última novela en Córdoba, le escuché a Rosa Montero afirmar que “todos somos monstruos” y que la normalidad no existe, “la normalidad es la normatividad”.  He recordado estas afirmaciones viendo el primer largometraje del jovencísimo Eduardo CasanovaPieles, que es sin duda una de las apuestas más singulares del reciente cine español, nos ofrece una bellísima reflexión en torno a las diferencias que nos singularizan, a la lucha de cada persona por ser ella misma en unas sociedades cada vez más homogeneizadas y  las que parece que cotiza más lo que aparentamos que lo que somos. Estéticamente sugerente, con alguna torpeza narrativa perdonable dado que es el primer largo del actor, la película es una sorprendente apuesta que no dejará indiferente a quien la vea.
Samantha, una mujer con el aparato digestivo al revés, o Laura, la niña sin ojos que vive para dar placer a quienes acuden a ella huyendo de la soledad, o Ana, una mujer con la cara mal formada que acaba…

MAGNA LGTBI

Que en Córdoba se celebre por primera vez una marcha para conmemorar el día del Orgullo LGTBI es sin duda una magnífica noticia. Aunque me temo que las calles no rebosarán de gente como cuando sacamos Vírgenes y Cristos a pasear, espero que sirva como valiente demostración de que en esta ciudad también vivimos personas orgullosas y felices de no comulgar con la «normalidad» que no es otra cosa que la «normatividad». Orgullosas, sí, porque tras la larga historia de persecución y humillaciones, que lamentablemente no hemos conseguido erradicar del todo, es de justicia que podamos hacer pública demostración de que si algún sentido tiene la igualdad es precisamente para reconocer las diferencias que nos individualizan. La marcha del próximo miércoles debería ser portada en todos los medios porque supone un feliz intento de ruptura con algunos de los armarios que siguen encorsetando a una ciudad en la que no es casual que hayan tenido tan poco arraigo las asociaciones LGTBI, salvo aquella…

¿PARA CUÁNDO UN ORGULLO FEMINISTA?

Hace unos días mi compañera, la profesora de la Universidad de Barcelona Argelia Queralt comentaba en su Facebook, asombrada ante el despliegue madrileño con las celebraciones del Orgullo, por qué no ocurría algo similar con las reivindicaciones de las mujeres. Ella misma se asombraba de cómo un colectivo había logrado en poco tiempo generar tanta atención y expectación mientras que todavía hoy las feministas necesitan tanto esfuerzo no solo para que su voz se escuche sino, de entrada, para que sean tomadas en serio.  Las reflexiones de Argelia ponen el dedo en algunas de las llagas que en estas “sociedades formalmente iguales” continúan manteniendo como subordiscriminadas a las mujeres, al tiempo que cuestionan la deriva que, a mi parecer, está tomando una celebración, la del 28J, que parece haber encontrado un feliz acomodo en la gozosa intersección entre neoliberalismo y patriarcado.
Pienso que las respuestas ante los interrogantes que se planteaba mi colega están interrelacionadas.…

"SOLO TE FALTA UNA POLLA": El caso Sloane

Además de mostrarnos el mal olor de las tripas de las democracias en general, y de la norteamericana en particular, El caso Sloane es un más que interesante thriller en el que el protagonismo absoluto, cosa poco habitual en el cine en general y en este tipo de películas en particular, corresponde a una mujer. Y se trata de una mujer empoderada, que pisa fuerte, triunfadora en lo público, con liderazgo y autoridad. El personaje de Elizabeth Sloane, que interpreta de manera rutilante una impresionante Jessica Chastain, nos muestra un modelo de mujer que en definitiva reproduce al milímetro todos los esquemas de comportamiento del varón al que podríamos enmarcar dentro de la “masculinidad hegemónica”. De hecho, en uno de los diálogos tan brillantes que tiene la película otra mujer le recrimina literalmente que solo le falta tener una polla.  Y es que comprobamos como Elizabeth es una mujer que se ha volcado hasta el extremo en su vida profesional, de manera que carece de vida personal y/…

RAFAEL HERNANDO: EL HOMBRE QUE NO DEBERÍAMOS SER.

Siempre que en algunas jornadas se plantea el interrogante sobre lo que significan las “nuevas masculinidades” – un término que a mí al menos me genera el rechazo propio de las etiquetas que no transcienden lo políticamente correcto y que en este caso incluso pueden seguirle el juego al patriarcado -, me resulta muy complicado precisar en qué consiste ser un hombre “nuevo”. Resulta mucho más fácil, como en tantos otros debates complejos, especificar lo que en todo caso no debería formar parte de un nuevo entendimiento de la virilidad, despojada al fin de lastres machistas y dispuesta a transitar por senderos en los que sea posible la equivalencia de mujeres y hombres. En este sentido, resulta tremendamente didáctico usar referentes de la vida pública para señalar justamente lo que no debería ser un hombre del siglo XXI. Un territorio, el de la vida pública, que todavía hoy está  casi enteramente poblado por sujetos que visten cómodamente el traje de la “masculinidad hegemónica” y que …