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Mostrando entradas de febrero, 2018

EL MONSTRUO CON PENE Y LA MUDA ENAMORADA: por qué no me ha gustado LA FORMA DEL AGUA

La última película de Guillermo del Toro, que parece destinada a ser la gran triunfadora de los Oscars y que parece haber puesto de acuerdo a crític@s de cine tan dispares como Pilar Aguilar y Carlos Boyero, a mí me parece un producto perfectamente fabricado para su disfrute en la “era Trump” y para que el espectador lo contemple como un ejercicio de limpieza de conciencias frente al mundo tan horrible que nos ha tocado vivir. En esa línea creo que entronca perfectamente con esa cursilada llamada La la la land y cuyo éxito apabullante todavía no he logrado entender. Es decir, La forma del agua se dirige a las emociones más superficiales, esas que no requieren un esfuerzo singular por parte del que las recibe y que permiten salir relajados del cine, como quien se ha reconciliado con una parte de su humanidad que creía olvidada y aunque luego, casi inmediatamente, continuemos enrolados en este mundo cínico donde la único pasaporte hacia el éxito parece ser el “sálvese quien pueda” o, co…

12 DE FEBRERO

"A él le gusta quedarse en la cama, aunque solo sean unos minutos, mientras que yo preparo el desayuno. Cuando las tostadas están preparadas y huele a café por toda la casa, entonces él baja, casi siempre muerto de frío, y me parece más grande, casi un superhéroe, cuando no es más que un niño en un cuerpo que parece que no es suyo. El olor a aceite virgen, el pan caliente, el café, supongo que todo esto es lo más parecido a un hogar, aunque siempre esta palabra me recordó más a un electrodoméstico que a un sentimiento auténtico. Mi abuela Carmen me preparaba con mimo el café que siempre me tomaba en la misma taza, ya muy resquebrajada en los últimos años en que fui a su casa para estar un rato con ella y con mi tía. Esa taza y ese olor es para mí lo más parecido a un hogar, incluso a una familia. Todavía hoy escucho los pasos lentos, casi arrastrados, de ella y la dulzura con la que siempre me miraba, quizás comprendiéndome mucho mejor que la mayoría de los que me rodeaban.  No s…

MEMORABLES, INSIGNES E INTRÉPIDAS

En estas semanas que ando metido en la vorágine de presentar un libro en el que defiendo que la revolución masculina o será feminista o no será, con frecuencia me preguntan cómo se despertó en mí la conciencia de género. Mi respuesta siempre tiene dos argumentos. De una parte, la poderosa presencia de mujeres en mi vida, las cuales, sin que en muchos casos tuvieran ni idea de lo que implica el feminismo, me dieron rotundos ejemplos de una ética alternativa a la masculina. De otra, el aprendizaje de todo lo que ellas han aportado a la historia de la Humanidad y, en paralelo, de todo lo que han tenido que luchar por acceder a unos derechos a los que nosotros teníamos garantizado directamente el acceso simplemente por el hecho de nacer con pene. Es, sin duda, este ejercicio de memoria, sin el cual no es posible entender adecuadamente el presente ni mucho menos luchar por un futuro distinto, el que mejor nos sitúa ante la dolorosa evidencia de lo mucho que el mundo se ha perdido por no co…

EL GENIO TÓXICO: A propósito de EL HILO INVISIBLE

Uno de los binomios jerárquicos más característicos del patriarcado es aquel que, en el ámbito de la creación, ha distinguido entre genios y musas. El sujeto creador masculino frente a la mujer inspiradora, objeto mirado y, en el mejor de los casos, Eva capaz de sacudir los cimientos racionales de Adán.  Ese perverso eje ha sido y continúa siendo uno de los más firmes reproductores de una cultura androcéntrica, en la que los ojos siempre son de varón y en la que ellas son como una especie de lienzo en blanco, sumiso y callado, ausentes, que solo cobra vida gracias al aliento omnipotente del dios hombre. Es justo el juego incluso dramático al que se presta esa oposición masculino/femenino en la creación el que retrata a la perfección la fría pero muy sugerente El hilo invisible. La última película de Paul Thomas Anderson se centra en la figura de un exigente y maniático varón creador, en este caso un célebre modisto de nombre Reynolds Woodcock (Daniel Day-Lewis), al parecer inspirado …