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Entradas

CARTA A UNA NIÑA NACIDA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Querida Dalia,
Te escribo la primera carta que recibirás en tu vida cuando eres una recién llegada a este mundo que justo en este 2020 parece más cercano a una distopía que a ese verano que todas soñamos, en el que yo, por ejemplo, habría estado en tu isla y te habría podido coger en mis brazos. Y habría celebrado con Marga y con Miquel, y con el pequeño Dídac, la alegría de tenerte ya entre nosotros. Pero has llegado a tu isla, a tu trocito de mundo, en un momento en el que todas y todos estamos habitando un largo paréntesis, que se alarga y se alarga, como si anduviéramos por el interior de una cueva y muy, muy al fondo, viéramos la luz de la salida, pero siempre nos quedaran metros por recorrer y nunca llegáramos a ella. Has nacido en un verano en el que como en todos los veranos brilla el sol, el Mediterráneo se enrojece cada atardecer y en las playas, pese a las mascarillas que nos tapan las sonrisas, la vida intenta sobreponerse a los malos augurios. Seguramente cuando pasen los…
Entradas recientes

MRS. AMÉRICA: Pasado y presente.

A diferencia de lo que sigue ocurriendo en la gran pantalla, en la que todavía hoy es más complicado que las mujeres puedan contar sus historias y mostrarnos esa parte de la realidad que nuestra mirada androcéntrica continúa negando, las plataformas digitales se han convertido en los últimos años en un espacio en el que por fin podemos encontrar otras narraciones. Estos productos audiovisuales, en muchos casos impulsados y producidos por mujeres, con frecuencia por actrices que de otra manera tendrían muy complicado protagonizar las historias que les interesan, se están de alguna manera incorporando a los debates y a las luchas del feminismo en el siglo XXI. Pensemos en tres series muy recientes, en las que con distintos enfoques hemos visto en la pantalla las consecuencias de un proyecto político que instrumentaliza el cuerpo y las capacidades de las mujeres – El cuento de la criada-, la transversalidad de la violencia machista – Big Little lies – o la pervivencia de la cultura de l…

PESADILLA DE UNA NOCHE SIN CINES DE VERANO

Supongo que son muchas y muchos quienes como yo, finalizado el estado de alarma y por tanto todas las restricciones deambulatorias que hemos sufrido en los últimos meses, no tienen un especial interés por salir a la calle más allá de lo estrictamente necesario. En mi caso, no se debe solo a lo incómoda que resulta la mascarilla, o a la angustia que me provocan los comportamientos poco cívicos de una parte de la ciudadanía, sino que hay una profunda tristeza de fondo. La derivada no solo de la tragedia vivida y que no ha terminado, sino también de comprobar cómo la ciudad en la que vivo si ya hace un tiempo que estaba moribunda ahora la encuentro en lo más hondo del pozo. No hay más que pasear por un centro a rebosar de locales cerrados, o por una Judería que sin turistas parece convertida en el decorado vacío de un rodaje, para que el optimismo sea incapaz de mantenerse a flote. Mucho menos cuando aprieta el calor y nos encontramos con que ni siquiera podremos disfrutar de los cines …

APRENDIENDO CON CESC ESCOLÁ: Sobre cuerpos y masculinidad.

Fui de esos niños a los que le tocó sufrir los últimos coletazos de una educación franquista en la que nosotros hacíamos gimnasia separados de las niñas. Tuve además la mala fortuna de tener en Bachillerato un profesor que hizo todo lo posible para que odiara el deporte y sus alrededores. Vivía los días que tenía clase con él como un auténtico martirio. Desde que amanecía no podía quitarme de la cabeza ese rato de por la tarde en el que me sentiría humillado ante mis compañeros y en el que una vez más me sería imposible demostrar que yo estaba en el buen camino. Es decir, que me iba a convertir en un hombre de verdad y que lo demostraba con mi fortaleza física, con mi cuerpo musculado y con un afán competitivo que me llevaría a entender la vida como una carrera en la que siempre habría un cronómetro midiendo tiempo y velocidad. Nada de eso podía demostrar un adolescente como yo que era rellenito, empollón y demasiado sensible, sobre todo si me comparaba con unos colegas de fratría que…

3.000 TARDES POR-VENIR

Supongo que heredé de mi padre y de mi madre, a quienes recuerdo cuando yo era pequeño muy pegados siempre a lo que entonces se llamaba un transistor, la necesidad de tener cerca de mis oídos el eco de otras voces, ventanas que me abren la vista a otros paisajes, la templanza y el aprendizaje de una buena conversación, y la música, siempre la música, mucha música para bailar. Porque yo, como Enma Goldman, si no se puede bailar, no es mi revolución. Crecí pues con la radio pegada a mi cuerpo de niño tímido y reflexivo, me acompañó en mis años universitarios e incluso durante los meses que pasé en Roma no hubo noche en que no tratara, entonces sin Internet, de encontrar, aunque fuera con interferencias, las palabras que me contaron la muerte de Lola Flores o algún terrible atentado terrorista. Como después he tenido la suerte de tener un trabajo que en gran medida me implica estar a solas y ante la pantalla de un ordenador, en el presente la radio, ahora a través de sus más diversos mod…

CARMEN, INFINITAMENTE ABRIL

Irene Vallejo explica en El infinito en un junco que las bibliotecas son un espacio radicalmente democrático, ya que en ellas conviven pacíficamente ideas y pensamientos opuestos, autores y autoras con cosmovisiones enfrentadas, en fin, la plural expresión de unos seres humanos hermosamente diferentes. Las bibliotecas, y también las librerías, son repúblicas de las letras donde habitan la realidad y los deseos. Yo mismo podría escribir mi biografía siguiendo el rastro de todas aquellas en las que he ido creciendo. Gracias a las cuales, entre otras cosas, he acabado siendo un macho disidente.
Uno de esos espacios en los que empecé a darme cuenta, entre otras cosas, de que el Derecho puede ser una herramienta de transformación igualitaria, fue, ha sido y continúa siendo la Biblioteca de la Facultad de Derecho de Córdoba. Mi biblioteca. Si pudiera sumar todas las horas que he pasado en ella, todo lo que he aprendido gracias a la savia de sus estanterías, todo lo que también de mí mismo …

EMERGENCIA EDUCATIVA

Hace días, semanas ya, que evito los telediarios televisivos. He llegado a un punto de saturación en el que ya no soporto más información sobre las distancias de seguridad en las terrazas, el dramade los bares vacíos o la angustia ante la perspectiva de no poder invadir las playas como si fuéramos bárbaros. Han pasado los días, las semanas, incluso los meses, y apenas he encontrado, salvo de manera muy excepcional, y nunca en portada, alguna referencia a la dramática situación del sistema educativo en nuestro país. Tampoco han sido un tema estrella entre los tertulianos vociferantes y ni siquiera entre los políticos que los imitan, por no hablar de mis vecinos que a estas alturas andan muy preocupados por si les resultará rentable o no abrir la piscina comunitaria.
Cuando faltan poco más de dos meses para que se inicie el nuevo curso escolar, seguimos sin tener respuestas y mucho me temo que, llegado septiembre, la improvisación y el correspondiente casos se adueñará de las aulas. Est…