Ir al contenido principal

LA CIUDAD COMO ESCENARIO

La Semana Santa es una gigantesca y prodigiosa performance que usa la ciudad como escenario privilegiado.  Éste es sin duda uno de sus mayores alicientes, tal vez el que la convierte en una celebración única y, por tanto, envidiada. La Semana Santa es una barroca y excesiva demostración de arte público , en la que la ciudad es también protagonista y en la que los principales actores son los ciudadanos y las ciudadanas. Un teatro con miles de figurantes, en el que cada uno sabe muy bien cuál es su papel y en el que cada pieza ha de ajustarse con precisión para que finalmente haya armonía. 
En Córdoba tenemos la gran fortuna, poco valorada me temo para los que vivimos aquí, de contar con uno de los escenarios más complejos y bellos que pudieran imaginarse. Basta con asomarse por Capuchinos, por la Cuesta del Bailío,  por el Patio de los Naranjos o  por la calle Deanes para comprobar que es lo que nos hace únicos y que es lo que deberíamos potenciar más en una ciudad cuyo mayor pecado es no confiar excesivamente en sí misma.

El escenario de la ciudad es lo que hace que estos días sean únicos. La geografía urbana y humana. Ésta es la singularidad de una celebración que desborda lo religioso, lo devocional y se adentra en los tortuosos caminos del mestizaje. De ahí las dificultades para su explicación y de ahí también la fascinación que ejerce en almas tan dispares. Las que, vengan de donde vengan, crean o no, voten a derechas o izquierdas, se quedan sobrecogidas por el paso de la Sangre por las estrecheces de Deanes o no pueden evitar un pellizco de emoción cuando descubren unos cirios encendidos en un fondo blanco de cal.










Comentarios

Entradas populares de este blog

RAFAEL HERNANDO: EL HOMBRE QUE NO DEBERÍAMOS SER.

Siempre que en algunas jornadas se plantea el interrogante sobre lo que significan las “nuevas masculinidades” – un término que a mí al menos me genera el rechazo propio de las etiquetas que no transcienden lo políticamente correcto y que en este caso incluso pueden seguirle el juego al patriarcado -, me resulta muy complicado precisar en qué consiste ser un hombre “nuevo”. Resulta mucho más fácil, como en tantos otros debates complejos, especificar lo que en todo caso no debería formar parte de un nuevo entendimiento de la virilidad, despojada al fin de lastres machistas y dispuesta a transitar por senderos en los que sea posible la equivalencia de mujeres y hombres. En este sentido, resulta tremendamente didáctico usar referentes de la vida pública para señalar justamente lo que no debería ser un hombre del siglo XXI. Un territorio, el de la vida pública, que todavía hoy está  casi enteramente poblado por sujetos que visten cómodamente el traje de la “masculinidad hegemónica” y que …

MARIE CURIE: Las más inteligente entre los hombres

Siempre que hago la pregunta entre mi alumnado de cuántas mujeres científicas conocen, como mucho me responden que a Marie Curie. Sucede igual cuando les pregunto por filósofas, ensayistas o incluso escritoras: es milagroso que conozcan más de una. Esta simple prueba nos demuestra cómo ellas continúan siendo invisibles en una historia escrita por los hombres y en una educación que sigue teniendo, me temo, una mirada radicalmente androcéntrica. Las mujeres siguen sin "estar", lo cual tiene, entre otras terribles consecuencias, que las más jóvenes carecen de referentes. Es decir, para que ellas sepan en lo que pueden convertirse necesitan también ejemplos que les marquen el camino. Algo que a nosotros, los chicos, no nos pasa, ya que de entrada tenemos referentes a los que seguir en todos los campos y muy especialmente en aquellos que suponen ejercicio de poder y autoridad.
Por todo ello tenía tantas ganas de ver la reciente película que una directora alemana Marie Noëlle ha re…

50 PRIMAVERAS: CUANDO "YA NO ERES UNA MUJER".

Como  Aurore le comenta a su hija adolescente en una de las escenas de la película, cuando a una chica le llega la regla se le dice "ya eres una mujer". ¿Y qué ocurre cuándo la regla se va? En este diálogo se resume a la perfección lo que 50 primaveras nos plantea con un tono de comedia simpática y desenfada: la invisibilidad de las mujeres cuando rebasan una cierta edad, las mayores dificultades que la sociedad les plantea para poder rehacer sus vidas o inventarse proyectos nuevos, la evidente discriminación que por razón de los años se suma a la de género y a la de otras muchas circunstancias que hacen que ellas lo sigan teniendo más complicado que nosotros  (en una escena incluso se explica de manera muy didáctica qué es eso de la discriminación interseccional). Entre otras cosas, porque para nosotros los años no acaban siendo un lastre similar sino que incluso se convierten en una garantía de prestigio, atractivo y poder. De ahí que, como también se pone en solfa en la c…