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LA POESÍA DE LOS MELOCOTONES

La poesía reside en las cosas más pequeñas. En esas casi imperceptibles  en nuestra vida cotidiana pero que encierran mil versos. Un melocotón que se cae del árbol, una cocina con olor a abuela, una herida que traspasa el alma. La maravillosa película de Changdong Lee es como un susurro que despacio, suave, tímido, nos cuenta al oído una historia capaz de emocionarnos. La de una mujer de unos sesenta años, Mija, que desea escribir poesía y que vive una cotidianidad en la que parece no haber mucho espacio para ella. De la mano del rostro fascinante de la actriz Kim Hira vamos adentrándonos en su alma de mujer extremadamente sensible, sacudida por la vida, pero deseosa de buscar la belleza en su corazón y en todas las cosas que le rodean. 
POESIA es una película que se agarra a tu alma como uno de esos pétalos que alguna vez aparecen entre las páginas de un libro. Es una historia sobre cómo es posible encontrar la belleza en medio del dolor, pero también es una historia sobre ese territorio privado e íntimo de las mujeres en el que ellas son capaces de hacer milagros.  El espacio en el que huyen de un mundo hecho a imagen y semejanza de los hombres, en el que tienen que hacer malabarismos para sobrevivir, desde el que acaban siendo poniendo tiritas en todas las heridas. Un mundo en el que ellas son víctimas de abusos, en el que pueden ser objeto de compraventa por los hombres, en el que, para salvarse, comparten complicidades que nosotros no entendemos.
POESIA es una película sobre el sentido último de la poesía pero también sobre la imposibilidad de sobreponerse al dolor. De ahí la necesidad de buscar versos que lo hagan digerible.
POESIA es una película al fin sobre todas esas abuelas que luchan por que la vida no se les escape, que se rebelan contra la pérdida de memoria, que entienden la justicia como un equilibrio de afectos.
Todo eso está en el rostro de Mija, en su peripecia sufriente, en las notas de su cuaderno, en sus vestidos floreados, en la cocina donde ella parece guardar en tarros las esencias de todas las emociones.

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