Ir al contenido principal

LA CULTURA Y LA NATURALEZA. "El artista y la modelo", de Fernando Trueba

Me encuentro a la gran Rita Rutkowski que sale de la primera función y, de sus palabras, deduzco que su valoración de la última película de Trueba no es muy positiva. Pero prefiere no condicionar mi visionado y no profundiza en sus comentarios. 


La película tiene indudables aciertos estéticos: la apuesta por el blanco y negro, la ausencia de música, el quijotesco Rochefort, el cuerpo y la mirada de Aida Folch, la digna vejez de la Cardinale o la impagable Chus Lampreave, por más que su personaje parezca metido con calzador. Sin embargo, EL ARTISTA Y LA MODELO a mí me ha dejado frío, no me ha emocionado lo más mínimo, incluso me ha llegado a aburrir. Todo ello sin valorar la muy discutible concepción que Trueba nos muestra del arte, excesivamente romántica, casi folletinesca diría yo. Como también lo es su mirada sobre la guerra o las luchas políticas que sirven de fondo, muy diluido y vago, a una historia en cuya escritura se echa en falta la mano firme de Azcona.




La lectura más interesante de la película tiene que ver con la contraposición entre la Cultura y la Naturaleza, identificados el primero con la identidad masculina y el segundo con lo femenino. Así comprobamos como el Hombre es el sujeto creador frente a la mujer objeto, que no crea ni produce, que es recreada por el artista que la observa. Él es que tiene ideas o las busca frente a ella que ni siquiera sabe lo que es un escultor o una modelo. Ella es pura Naturaleza - "emanación de la Naturaleza", dice el artista en un momento determinado - , por ello la vemos gozar tanto en el agua jugando con los peces. La mujer y el aceite como supremas creaciones divinas. Para ser comidas, miradas, olidas, degustadas.  

¿Habría sido muy distinta la película si hubiera sido LA ARTISTA Y EL MODELO? Creo que sí. Pero esa sería otra historia. La que acabo de ver me ha dejado tan frío como el mármol de las esculturas. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

RAFAEL HERNANDO: EL HOMBRE QUE NO DEBERÍAMOS SER.

Siempre que en algunas jornadas se plantea el interrogante sobre lo que significan las “nuevas masculinidades” – un término que a mí al menos me genera el rechazo propio de las etiquetas que no transcienden lo políticamente correcto y que en este caso incluso pueden seguirle el juego al patriarcado -, me resulta muy complicado precisar en qué consiste ser un hombre “nuevo”. Resulta mucho más fácil, como en tantos otros debates complejos, especificar lo que en todo caso no debería formar parte de un nuevo entendimiento de la virilidad, despojada al fin de lastres machistas y dispuesta a transitar por senderos en los que sea posible la equivalencia de mujeres y hombres. En este sentido, resulta tremendamente didáctico usar referentes de la vida pública para señalar justamente lo que no debería ser un hombre del siglo XXI. Un territorio, el de la vida pública, que todavía hoy está  casi enteramente poblado por sujetos que visten cómodamente el traje de la “masculinidad hegemónica” y que …

MARIE CURIE: Las más inteligente entre los hombres

Siempre que hago la pregunta entre mi alumnado de cuántas mujeres científicas conocen, como mucho me responden que a Marie Curie. Sucede igual cuando les pregunto por filósofas, ensayistas o incluso escritoras: es milagroso que conozcan más de una. Esta simple prueba nos demuestra cómo ellas continúan siendo invisibles en una historia escrita por los hombres y en una educación que sigue teniendo, me temo, una mirada radicalmente androcéntrica. Las mujeres siguen sin "estar", lo cual tiene, entre otras terribles consecuencias, que las más jóvenes carecen de referentes. Es decir, para que ellas sepan en lo que pueden convertirse necesitan también ejemplos que les marquen el camino. Algo que a nosotros, los chicos, no nos pasa, ya que de entrada tenemos referentes a los que seguir en todos los campos y muy especialmente en aquellos que suponen ejercicio de poder y autoridad.
Por todo ello tenía tantas ganas de ver la reciente película que una directora alemana Marie Noëlle ha re…

50 PRIMAVERAS: CUANDO "YA NO ERES UNA MUJER".

Como  Aurore le comenta a su hija adolescente en una de las escenas de la película, cuando a una chica le llega la regla se le dice "ya eres una mujer". ¿Y qué ocurre cuándo la regla se va? En este diálogo se resume a la perfección lo que 50 primaveras nos plantea con un tono de comedia simpática y desenfada: la invisibilidad de las mujeres cuando rebasan una cierta edad, las mayores dificultades que la sociedad les plantea para poder rehacer sus vidas o inventarse proyectos nuevos, la evidente discriminación que por razón de los años se suma a la de género y a la de otras muchas circunstancias que hacen que ellas lo sigan teniendo más complicado que nosotros  (en una escena incluso se explica de manera muy didáctica qué es eso de la discriminación interseccional). Entre otras cosas, porque para nosotros los años no acaban siendo un lastre similar sino que incluso se convierten en una garantía de prestigio, atractivo y poder. De ahí que, como también se pone en solfa en la c…