Siempre me han gustado las cancelas blancas de Cádiz. Ventanas y balcones blancos que se abren en calles estrechas y plazas luminosas. Son como esperanzas arquitectónicas que miran desde lo alto, desafiando al azul del cielo, elevándose por encima de las piedras grises. Conservando la dignidad a pesar de las miserias. Salto de cancela en cancela en el día en que todos miramos al 20N. Al fin ZP ha decidido, como dicen hoy los periódicos, poner fin a su agonía. Y lo ha hecho coincidir con el día feliz en que murió Franco, aquel día de mi santo que me volví a la cama recién despierto porque mi padre me dijo que no habría cole. Soy de los que piensan que un cambio de gobierno no nos va a sacar de la crisis terrible que vivimos - entre otras cosas porque las dimensiones de la misma son abrumadoramente mundiales, como lo demuestra la amenaza de bancarrota de la Administración USA -, pero sí que creo que es necesario que cambien los aires en Moncloa, que se formateen los d...
Cuaderno de bitácora de Octavio Salazar Benítez