Ir al contenido principal

SOLIDARIDAD

LE HAVRE, Aki Kaurismäki, 2011

Esta misma mañana tenía una conversación con mi amigo Diego sobre el pesimismo que me invade últimamente por todo lo que está pasando en esta, se supone, Europa de los derechos. Ambos coincidíamos en que estábamos asistiendo al triunfo, de momento parece que irreversible, del individualismo posesivo, de la moral más cruel del mercado y, en definitiva, de la naturaleza egoísta del ser humano.

Esta tarde de un julio, ahora mismo menos caluroso de lo habitual en Córdoba, he vuelto sin embargo a recuperar la esperanza en otra manera de entender la vida y las relaciones humanas. Y ha sido gracias a una estupenda película: LE HAVRE. Una preciosa fábula moral - o, mejor, ética - en la que se nos plantean algunos de los dilemas de las sociedades democráticas actuales - la inmigración ilegal, el crecimiento de las desigualdades, el Derecho que parece huir de los derechos - a través de una historia capaz de reconciliarnos con el ser humano. Y todo ello gracias a cómo actúan unos personajes, que precisamente por ser los más débiles del contrato - "bienaventurados los inocentes" - actúan desde la solidaridad, desde la comprensión del otro, desde la empatía y no tanto de acuerdo con la ley de la selva.

La película de Kaurismäki, rodada con sensibilidad, sin estridencias, con un profundo cariño hacia sus personajes,  debería ser de visión obligatoria en todos los centros de enseñanza, en las Universidades, en los centros cívicos. Y sobre todo deberían verla todos aquellos que, precisamente, están construyendo un modelo de sociedad, y también de Europa, absolutamente contraria a los valores que LE HAVRE nos hace reales a través de unos hombres y mujeres que acaban siendo héroes desde su reducto de perdedores. Hacedores y hacedoras de una ética que poco tiene que ver con la de la Justicia que amparan los poderes públicos y mucho menos con la que impone el mercado. Una ética, la de estos personajes, mucho más ligada al cuidado, a la empatía, en fin, a la solidaridad. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

RAFAEL HERNANDO: EL HOMBRE QUE NO DEBERÍAMOS SER.

Siempre que en algunas jornadas se plantea el interrogante sobre lo que significan las “nuevas masculinidades” – un término que a mí al menos me genera el rechazo propio de las etiquetas que no transcienden lo políticamente correcto y que en este caso incluso pueden seguirle el juego al patriarcado -, me resulta muy complicado precisar en qué consiste ser un hombre “nuevo”. Resulta mucho más fácil, como en tantos otros debates complejos, especificar lo que en todo caso no debería formar parte de un nuevo entendimiento de la virilidad, despojada al fin de lastres machistas y dispuesta a transitar por senderos en los que sea posible la equivalencia de mujeres y hombres. En este sentido, resulta tremendamente didáctico usar referentes de la vida pública para señalar justamente lo que no debería ser un hombre del siglo XXI. Un territorio, el de la vida pública, que todavía hoy está  casi enteramente poblado por sujetos que visten cómodamente el traje de la “masculinidad hegemónica” y que …

MARIE CURIE: Las más inteligente entre los hombres

Siempre que hago la pregunta entre mi alumnado de cuántas mujeres científicas conocen, como mucho me responden que a Marie Curie. Sucede igual cuando les pregunto por filósofas, ensayistas o incluso escritoras: es milagroso que conozcan más de una. Esta simple prueba nos demuestra cómo ellas continúan siendo invisibles en una historia escrita por los hombres y en una educación que sigue teniendo, me temo, una mirada radicalmente androcéntrica. Las mujeres siguen sin "estar", lo cual tiene, entre otras terribles consecuencias, que las más jóvenes carecen de referentes. Es decir, para que ellas sepan en lo que pueden convertirse necesitan también ejemplos que les marquen el camino. Algo que a nosotros, los chicos, no nos pasa, ya que de entrada tenemos referentes a los que seguir en todos los campos y muy especialmente en aquellos que suponen ejercicio de poder y autoridad.
Por todo ello tenía tantas ganas de ver la reciente película que una directora alemana Marie Noëlle ha re…

50 PRIMAVERAS: CUANDO "YA NO ERES UNA MUJER".

Como  Aurore le comenta a su hija adolescente en una de las escenas de la película, cuando a una chica le llega la regla se le dice "ya eres una mujer". ¿Y qué ocurre cuándo la regla se va? En este diálogo se resume a la perfección lo que 50 primaveras nos plantea con un tono de comedia simpática y desenfada: la invisibilidad de las mujeres cuando rebasan una cierta edad, las mayores dificultades que la sociedad les plantea para poder rehacer sus vidas o inventarse proyectos nuevos, la evidente discriminación que por razón de los años se suma a la de género y a la de otras muchas circunstancias que hacen que ellas lo sigan teniendo más complicado que nosotros  (en una escena incluso se explica de manera muy didáctica qué es eso de la discriminación interseccional). Entre otras cosas, porque para nosotros los años no acaban siendo un lastre similar sino que incluso se convierten en una garantía de prestigio, atractivo y poder. De ahí que, como también se pone en solfa en la c…