Ir al contenido principal

SOL DE RESURRECCIÓN

Uno de los encantos de la Semana Santa reside en su fugacidad. Todo dura un instante: el paso de una cofradía, la frescura de las flores, los pasos de los costaleros. 
 Hoy parece que el Domingo de Ramos fue hace años. Y nos quedan más de trescientos días para volver a ver un nazareno por las calles. Por eso es inevitable sentir una cierta nostalgia cuando uno ve un palio alejarse al son de "Candelaria" por la plaza de la Alfalfa, o cuando escucha por última vez - y casi por primera este año - "Madrugá", o cuando al fin siente el sol brillando sobre las cornetas que interpretan "Caridad del Guadalquivir". Incluso en una Semana Santa tan "rara" como la vivida, es posible encontrar el rastro de la Belleza. Yo lo he encontrado bajo la lluvia, dentro de los templos, en la mirada excitada de Abel ante una "revirá" de los Panaderos, ante el silencio de las Penas de San Vicente o ante la armonía de la Esperanza de la Trinidad.
























La Semana Santa es la fiesta de la resurrección. De la vida que comienza y recomienza. De la primavera que le vence al invierno. Celebración de la vida más que de la muerte. Pascua de Resurrección. Alegría pues de túnicas blancas y vírgenes niñas.

La gran alegría de esta tarde es que ya queda menos, apenas once meses, para que la Borriquita vuelva a salir de San Lorenzo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

RAFAEL HERNANDO: EL HOMBRE QUE NO DEBERÍAMOS SER.

Siempre que en algunas jornadas se plantea el interrogante sobre lo que significan las “nuevas masculinidades” – un término que a mí al menos me genera el rechazo propio de las etiquetas que no transcienden lo políticamente correcto y que en este caso incluso pueden seguirle el juego al patriarcado -, me resulta muy complicado precisar en qué consiste ser un hombre “nuevo”. Resulta mucho más fácil, como en tantos otros debates complejos, especificar lo que en todo caso no debería formar parte de un nuevo entendimiento de la virilidad, despojada al fin de lastres machistas y dispuesta a transitar por senderos en los que sea posible la equivalencia de mujeres y hombres. En este sentido, resulta tremendamente didáctico usar referentes de la vida pública para señalar justamente lo que no debería ser un hombre del siglo XXI. Un territorio, el de la vida pública, que todavía hoy está  casi enteramente poblado por sujetos que visten cómodamente el traje de la “masculinidad hegemónica” y que …

MARIE CURIE: Las más inteligente entre los hombres

Siempre que hago la pregunta entre mi alumnado de cuántas mujeres científicas conocen, como mucho me responden que a Marie Curie. Sucede igual cuando les pregunto por filósofas, ensayistas o incluso escritoras: es milagroso que conozcan más de una. Esta simple prueba nos demuestra cómo ellas continúan siendo invisibles en una historia escrita por los hombres y en una educación que sigue teniendo, me temo, una mirada radicalmente androcéntrica. Las mujeres siguen sin "estar", lo cual tiene, entre otras terribles consecuencias, que las más jóvenes carecen de referentes. Es decir, para que ellas sepan en lo que pueden convertirse necesitan también ejemplos que les marquen el camino. Algo que a nosotros, los chicos, no nos pasa, ya que de entrada tenemos referentes a los que seguir en todos los campos y muy especialmente en aquellos que suponen ejercicio de poder y autoridad.
Por todo ello tenía tantas ganas de ver la reciente película que una directora alemana Marie Noëlle ha re…

50 PRIMAVERAS: CUANDO "YA NO ERES UNA MUJER".

Como  Aurore le comenta a su hija adolescente en una de las escenas de la película, cuando a una chica le llega la regla se le dice "ya eres una mujer". ¿Y qué ocurre cuándo la regla se va? En este diálogo se resume a la perfección lo que 50 primaveras nos plantea con un tono de comedia simpática y desenfada: la invisibilidad de las mujeres cuando rebasan una cierta edad, las mayores dificultades que la sociedad les plantea para poder rehacer sus vidas o inventarse proyectos nuevos, la evidente discriminación que por razón de los años se suma a la de género y a la de otras muchas circunstancias que hacen que ellas lo sigan teniendo más complicado que nosotros  (en una escena incluso se explica de manera muy didáctica qué es eso de la discriminación interseccional). Entre otras cosas, porque para nosotros los años no acaban siendo un lastre similar sino que incluso se convierten en una garantía de prestigio, atractivo y poder. De ahí que, como también se pone en solfa en la c…