Ir al contenido principal

CONCHA CABALLERO o LA PASIÓN DE LAS CONVICCIONES

En esta época de cinismos varios, de izquierda desunida, de podemos, ganemos y de tantos machos alfa, de candidatas que prometen ayuntamientos de cristal - parole, parole, parole - y de líderes y lideresas que solo se miran su ombligo... En estos tiempos de crisis política y ética, de democracias que son una farsa, muchos estamos más que nunca huérfanos de referentes. Nos faltan hombres y mujeres que, más que salvarnos, nos iluminen con la fuerza alegre de su inteligencia y la energía transformadora de su lucidez. En este estado de horfandad duelen más si cabe pérdidas como las de Concha Caballero. Una mujer que siempre nos enseñó, desde la persuasión intelectual y desde el compromiso ético, que la democracia necesita de pasión política y de convicciones. Una mujer a la que es necesario reivindicar en un contexto patriarcal que tan complicado se lo pone todavía a las que deciden estar en lo público y convertirse en voz de todos y de todas. En el que todavía la autoridad - política, intelectual - se conjuga mayoritariamente en masculino.


En estos malos tiempos para la igualdad, en los que el machismo galopante y su primo hermano el capitalismo no dejan de joder a las personas más vulnerables, la memoria de Concha debería convertirse en lección imprescindible. En medio de tanto ruido, orquestado a medida de los intereses de nuestros representantes y no de nuestras necesidades, sus palabras y su acción deberían ser la memoria que nos empuje hacia un futuro de utopías. En el que ya no haga falta soñar con ayuntamientos de cristal porque mujeres como Concha hayan conseguido que la democracia sea al fin el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

COLUMNA RADIO CÓRDOBA, CADENA SER, 22 DE ENERO DE 2015
http://www.radiocordoba.es/facebook/OCTAVIO_22_01_HXH.mp3

Comentarios

Entradas populares de este blog

RAFAEL HERNANDO: EL HOMBRE QUE NO DEBERÍAMOS SER.

Siempre que en algunas jornadas se plantea el interrogante sobre lo que significan las “nuevas masculinidades” – un término que a mí al menos me genera el rechazo propio de las etiquetas que no transcienden lo políticamente correcto y que en este caso incluso pueden seguirle el juego al patriarcado -, me resulta muy complicado precisar en qué consiste ser un hombre “nuevo”. Resulta mucho más fácil, como en tantos otros debates complejos, especificar lo que en todo caso no debería formar parte de un nuevo entendimiento de la virilidad, despojada al fin de lastres machistas y dispuesta a transitar por senderos en los que sea posible la equivalencia de mujeres y hombres. En este sentido, resulta tremendamente didáctico usar referentes de la vida pública para señalar justamente lo que no debería ser un hombre del siglo XXI. Un territorio, el de la vida pública, que todavía hoy está  casi enteramente poblado por sujetos que visten cómodamente el traje de la “masculinidad hegemónica” y que …

50 PRIMAVERAS: CUANDO "YA NO ERES UNA MUJER".

Como  Aurore le comenta a su hija adolescente en una de las escenas de la película, cuando a una chica le llega la regla se le dice "ya eres una mujer". ¿Y qué ocurre cuándo la regla se va? En este diálogo se resume a la perfección lo que 50 primaveras nos plantea con un tono de comedia simpática y desenfada: la invisibilidad de las mujeres cuando rebasan una cierta edad, las mayores dificultades que la sociedad les plantea para poder rehacer sus vidas o inventarse proyectos nuevos, la evidente discriminación que por razón de los años se suma a la de género y a la de otras muchas circunstancias que hacen que ellas lo sigan teniendo más complicado que nosotros  (en una escena incluso se explica de manera muy didáctica qué es eso de la discriminación interseccional). Entre otras cosas, porque para nosotros los años no acaban siendo un lastre similar sino que incluso se convierten en una garantía de prestigio, atractivo y poder. De ahí que, como también se pone en solfa en la c…

MARIE CURIE: Las más inteligente entre los hombres

Siempre que hago la pregunta entre mi alumnado de cuántas mujeres científicas conocen, como mucho me responden que a Marie Curie. Sucede igual cuando les pregunto por filósofas, ensayistas o incluso escritoras: es milagroso que conozcan más de una. Esta simple prueba nos demuestra cómo ellas continúan siendo invisibles en una historia escrita por los hombres y en una educación que sigue teniendo, me temo, una mirada radicalmente androcéntrica. Las mujeres siguen sin "estar", lo cual tiene, entre otras terribles consecuencias, que las más jóvenes carecen de referentes. Es decir, para que ellas sepan en lo que pueden convertirse necesitan también ejemplos que les marquen el camino. Algo que a nosotros, los chicos, no nos pasa, ya que de entrada tenemos referentes a los que seguir en todos los campos y muy especialmente en aquellos que suponen ejercicio de poder y autoridad.
Por todo ello tenía tantas ganas de ver la reciente película que una directora alemana Marie Noëlle ha re…