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EL SECRETO DE LA VIDA...ese que tan bien conocen las mujeres de Zufre



Córdoba, 20 de diciembre de 2012
 
Mis queridas moclinas,
En este noche que puede que sea la última noche – si al final los mayas llevan la razón – me he sentido tan en deuda con mis queridas mujeres de Zufre que he dejado que mi corazón hable y haga en verso unas líneas que son de sincero agradecimiento. A vosotras y al duende que mueve los hilos en ese precioso lugar de la serranía de Huelva. Con este texto os deseo yo también la mayor felicidad posible en estos días y sobre todo en un nuevo año que sea eso, nuevo, radiante, esplendoroso. Y en el que espero tener de nuevo la oportunidad de disfrutar de vuestra compañía y afecto.
Con todo mi cariño desde Córdoba,





EL SECRETO DE LA VIDA

El secreto de la vida reside en buscar la belleza
En los pliegues más pequeños
En la luz que nos ilumina y en el pan que nos alimenta.
Somos frágiles polillas alrededor de la bombilla
Buscando soles que nos abracen cálidos,
Revoloteando siempre alrededor del fuego,
Que nos haga sentir que estamos vivos.
El secreto de la vida no se esconde en las billeteras
Ni bajo las losas que acumulan polvo,
Tampoco en las hipotecas que nos acuchillan
Ni en la sabiduría al alcance de unos pocos.
Somos vulnerables animalillos perdidos en un bosque
Necesitados de duendes que nos salven
De hadas que nos hagan milagros
De un Lázaro que nos diga levántate y anda…
El secreto de la vida está en la sonrisa multiplicada
En las palabras compartidas  y en los besos dados
En la valentía de equivocarnos y en la rectitud de asumirlo.
El secreto de las polillas que somos
Habita en nuestras manos capaces de arar en la tierra
En las voces que cuentan sentimientos
En los ojos que hablan en verso.
La vida que nos espera es la vida
De la polilla que no deja de revolotear alrededor de la bombilla
Buscando siempre la luz
Que vuelve sus alas transparentes
La vida no es más que ese vuelo
Ese aleteo
Esa esperanza
Y su secreto reside en el pecho ancho
De quien descubre que la bombilla son los otros
Y que la luz sólo es posible
Si en la piel tatuamos el nombre de quien con nosotros va.


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