Ir al contenido principal

LAS CONSTITUYENTES


DIARIO CÓRDOBA, 17-12-2012

El patriarcado ha sido, y es, un orden cultural basado en la diferenciación jerárquica entre hombres y mujeres, así como en la correlativa concentración de poder y protagonismo público de los primeros. El discriminatorio orden de binarios masculino/femenino no sólo ha prorrogado históricamente la subordinación de las mujeres sino que también las ha convertido en invisibles. Tanto desde el punto de vista del valor social de sus ocupaciones tradicionales como desde la ignorancia de sus aportaciones en ámbitos tradicionalmente masculinos. Por ello no es de extrañar que su presencia en la transición política española haya sido permanentemente ignorada y apenas haya merecido una nota a pie de página en sesudos estudios que tantos hombres han escrito mitificando un período histórico que no careció de agujeros negros. Uno de ellos, sin duda, el relativo a la presencia de las mujeres en el proceso constituyente y, en consecuencia, su casi total ausencia en un texto constitucional que pretendía romper con un orden político y jurídico que negó sistemáticamente la mayoría de edad de las españolas.
Durante más de 30 años se han homenajeado, no sin méritos, a unos "padres de la Constitución" que fueron capaces de parir milagrosamente un texto sin úteros que hicieran posible la gestación. Cumplidos ya los 34 años de Constitución, y habiéndose roto no sin esfuerzos ni resistencias muchas de las cadenas que seguían manteniendo a las españolas presas de la desigualdad, ha llegado el momento de hacer un justo ejercicio de memoria y recuperar las piezas perdidas de un puzle que durante tres décadas ha mantenido invisibles a las pocas pero valientes y singulares mujeres que en 1977 osaron romper el monopolio de los púlpitos. Otra mujer valiente, Oliva Acosta, ha recuperado esa parte cegada de nuestra memoria y ha hecho una película que debería ser de visión obligatoria para que entendiéramos mejor cómo se gestó nuestra Constitución y que papel jugaron las 27 mujeres que, desde sus recién estrenados escaños, tuvieron que hacer el titánico esfuerzo no sólo de abrir vías democráticas en nuestro país sino también de que en ese recorrido no se olvidara a más de la mitad de la ciudadanía.
Escuchar a muchas de ellas relatar su experiencia y transmitirnos su pasión por la construcción de un modelo democrático emociona y hace al fin justicia con unas voces y unas manos sin las que no habríamos alcanzado el nivel de igualdad y justicia social que en estos años hemos consolidado. Un horizonte que precisamente ahora parece resquebrajarse en nombre de intereses que contradicen los valores por los que tanto lucharon unas mujeres que traspasaron las barreras partidistas y que nos ofrecen un ejemplo de cómo en democracia se debe sumar y no restar.
"Las constituyentes" no es sólo una magnífica creación cinematográfica, ni tampoco únicamente un documento histórico de primera magnitud, sino que por encima de todo representa un acto de reconocimiento. Una mirada tardía pero cierta sobre las que, por ejemplo, se negaron a votar la primacía del varón en la sucesión a la Corona, esas representantes que hasta hace unos días no recibieron el homenaje de unas Cortes que también tardaron décadas en reconocer a Clara Campoamor. Mujeres que son un eslabón más en la larga cadena de sororidad que durante más de dos siglos han peleado porque el orden político--jurídico las trate como seres racionales, con iguales oportunidades que los hombres y con la misma voz que nosotros en lo público.
De no haber sido suprimida por el nacionalcatólico Wert, "Las constituyentes" debería ser parte de Educación para la Ciudadanía y, por supuesto, de todos los temarios de Derecho Constitucional en los que se sigue ignorando que nuestra Constitución también tuvo madres. Por obra y gracia de unos varones que siguen teniendo las riendas del poder y los saberes. Esos a los que tanto cuesta asimilar que una democracia sin mujeres no es democracia.

Página web de la película: www.lasconstituyentes.com

Comentarios

Entradas populares de este blog

RAFAEL HERNANDO: EL HOMBRE QUE NO DEBERÍAMOS SER.

Siempre que en algunas jornadas se plantea el interrogante sobre lo que significan las “nuevas masculinidades” – un término que a mí al menos me genera el rechazo propio de las etiquetas que no transcienden lo políticamente correcto y que en este caso incluso pueden seguirle el juego al patriarcado -, me resulta muy complicado precisar en qué consiste ser un hombre “nuevo”. Resulta mucho más fácil, como en tantos otros debates complejos, especificar lo que en todo caso no debería formar parte de un nuevo entendimiento de la virilidad, despojada al fin de lastres machistas y dispuesta a transitar por senderos en los que sea posible la equivalencia de mujeres y hombres. En este sentido, resulta tremendamente didáctico usar referentes de la vida pública para señalar justamente lo que no debería ser un hombre del siglo XXI. Un territorio, el de la vida pública, que todavía hoy está  casi enteramente poblado por sujetos que visten cómodamente el traje de la “masculinidad hegemónica” y que …

CARTA A MI HIJO EN SU 15 CUMPLEAÑOS

De aquel día frío de noviembre recuerdo sobre todo las hojas amarillentas del gran árbol que daba justo a la ventana en la que por primera vez vi el sol  reflejándose en tus ojos muy abiertos.Siempre que paseo por allí miro hacia arriba y siento que justo en ese lugar, con esos colores de otoño, empezamos a escribir el guión que tú y yo seguimos empeñados en ver convertido en una gran película. Nunca nadie me advirtió de la dificultad de la aventura, ni por supuesto nadie me regaló un manual de instrucciones. Tuve que ir equivocándome una y otra vez, desde el primer biberón a la pequeña regañina por los deberes mal hechos, desde mi torpeza al peinar tu flequillo a mis dudas cuando no me reconozco como padre autoritario. Desde aquel 27 de noviembre, que siento tan cerca como el olor que desde aquel día impregnó toda nuestra casa, no he dejado de aprender, de escribir borradores y de romperlos luego en mil pedazos, de empezar de cero cada vez que la vida nos ponía frente a un nuevo desa…

50 PRIMAVERAS: CUANDO "YA NO ERES UNA MUJER".

Como  Aurore le comenta a su hija adolescente en una de las escenas de la película, cuando a una chica le llega la regla se le dice "ya eres una mujer". ¿Y qué ocurre cuándo la regla se va? En este diálogo se resume a la perfección lo que 50 primaveras nos plantea con un tono de comedia simpática y desenfada: la invisibilidad de las mujeres cuando rebasan una cierta edad, las mayores dificultades que la sociedad les plantea para poder rehacer sus vidas o inventarse proyectos nuevos, la evidente discriminación que por razón de los años se suma a la de género y a la de otras muchas circunstancias que hacen que ellas lo sigan teniendo más complicado que nosotros  (en una escena incluso se explica de manera muy didáctica qué es eso de la discriminación interseccional). Entre otras cosas, porque para nosotros los años no acaban siendo un lastre similar sino que incluso se convierten en una garantía de prestigio, atractivo y poder. De ahí que, como también se pone en solfa en la c…