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LA ODISEA: el viaje de un don nadie.

Escribe Ece Temelkuran en su bellísimo y desgarrador libro  La nación de los extraños,  que “desde que se escribió  La Odisea , solo el regreso otorga sentido al viaje. El camino se considera inútil a menos que vuelva al punto de partida. Odiseo es un extraño errante, un don nadie, hasta que es reconocido al volver a casa. Su historia solo puede contarse  a posteriori , una vez ha vuelto a Ítaca, su isla. De lo contrario no habría habido constancia de ella: todo se habría perdido en la oscuridad, en ese territorio opaco donde habitan los extraños. Y la gravedad del relato perduró mientras las ciudades aguantaron en pie”. El problema, dice la escritora turca, es que ahora las ciudades se están derrumbando, que es fácil perder la fe en uno mismo y en los demás, que el hogar se convierte en un campo de batalla cuando los otros extraños dejan de estar en él. Recordé estas sentencias de Temelkuran cuando asumí que esa película grandilocuente, excesiva, bellísima por momen...

DTF ST. LOUIS: la bondad de los vínculos.

  En las semanas de locura futbolera y de calor en femenino, la que ya no cabe en la fugacidad de las olas, he buscado refugio en narraciones que, desde la pantalla, me permiten seguir cuestionándome y cuestionar el mundo en el que vivimos. Una búsqueda cada vez más complicada en un mercado saturado de productos de usar y tirar, de fórmulas exitosas repetidas y de segundas y terceras temporadas que pretenden reclamar la atención de espectadores cautivos. Supongo que como os pasa a muchos, cada vez paso más tiempo recorriendo la oferta de plataformas sin encontrar una historia que me zarandee. Con frecuencia no me queda más remedio que revisitar clásicos o adentrarme en alguna rareza que solo a veces, muy pocas veces, se transforma en agradable sorpresa.   Fue hace unos meses cuando mi querida y admirada Lola López-Mondéjar me puso sobre la pista de la serie DTF St. Louis . Me la recomendó con entusiasmo y le agradecí que no me adelantara ni un fragmento del relato. Al fin, e...

LOS PELIGROS DE JUDICIALIZAR UNA MUERTE DIGNA

  En 2021 España se convirtió en uno de los pocos países del mundo que amparan nuestra capacidad de autodeterminación con respecto al final de nuestra vida. La LO 3/2021, de 24 de marzo, de regulación de la eutanasia, avalada por el Tribunal Constitucional en dos sentencias de 2023, regula de manera muy   garantista el procedimiento a seguir para ejercer el derecho a pedir ayuda para morir, sometiéndolo a unos requisitos muy estrictos y a una doble instancia, médica y administrativa, como dique de contención frente a posibles abusos o comportamientos arbitrarios. La decisión de la Comisión de Garantía y Evaluación, que es la encargada de verificar si concurren los requisitos y condiciones establecidos para el correcto ejercicio del derecho a solicitar y recibir la prestación de ayuda para morir, puede ser objeto de recurso contencioso-administrativo.     Es este punto el que ha dado lugar a tensiones jurídicas que evidencian las carencias de una ley manifiestamente m...

SU FULGOR PUEDE DESTRUIR VUESTRO MUNDO

  Siempre que llega el mes de junio y compruebo que el Día del Orgullo, como lleva sucediendo desde hace algunos años, tiene más de celebración que de vindicación, pienso en cómo nuestra falta de memoria es parte esencial en la desactivación política de unos colectivos que parecen no haber aprendido todavía que las conquistas de derechos nunca son definitivas. Que los derechos humanos no son sino procesos de lucha por la dignidad que, en cualquier momento, pueden verse estancados o incluso sufrir una regresión, como bien nos demuestra la historia. Pareciera que nos hubiéramos conformado con una igualdad formal y con, en definitiva, asumir los patrones de comportamiento y las referencias de lo exitoso que una sociedad, todavía profundamente heteropatriarcal, nos vende como promesas de felicidad. Un contexto en el que fácilmente olvidamos cómo inciden en las vidas reales de las personas los condicionantes de clase, las comunidades culturales de pertenencia o las precarias expectativa...

IVÁN & HADOUM: los cuerpos atravesados

  En una época en la que se ha hecho tan frecuente hablar de vulnerabilidad, me temo que tal vez para esquivar la potencia política de términos como subordinación o desigualdad, pareciera sin embargo que el frenesí de los discursos y la aceleración comunicativa nos impidieran darnos cuenta de que todas y todos somos seres corpóreos y, por tanto, crepusculares, inacabados, siempre en tránsito. De ahí que todos los procesos de exclusión social atraviesen justamente los cuerpos y se traduzcan en heridas que, desde lo físico y lo emocional, acaban teniendo la radicalidad propia de lo político. Quizás ante la furia de las identidades trinchera hemos ido prescindiendo, o como mínimo situando en un lugar secundario, la experiencia brutal que supone saberse un sujeto con las alas más cortas o, dicho de otra manera, con la dignidad en entredicho. Una realidad que, por cierto, deberíamos tener presente ante un próximo 28 de junio que no debería olvidar que tanto la vindicación como la celebr...

LA LUZ: masculinidades sagradas.

  “Mientras la Iglesia institucional se apoye en la jerarquía, el patriarcado y el clericalismo como su forma y estilo de ser, estará aceptando que la violencia es una parte aceptable de lo que significa formar parte de esa Iglesia”  Mumbi Kighuta, teóloga keniana Como bien nos han enseñado los feminismos, las violencias patriarcales son un problema estructural que fundamenta y atraviesa una estructura de poder y un orden cultural que se sostienen sobre la masculinidad. No son el resultado de las acciones particulares de seres monstruosos sino la acción, finalmente encarnada en sujetos concretos, de una red que legitima el maltrato. De ahí que las respuestas penales, y por tanto individuales, y acordes, como no podía ser de otra manera, con las garantías propias de un Estado de Derecho, sean absolutamente insuficientes para atajar todo un entramado relacional que alimenta jerarquías y subordinaciones. De ahí también, claro, las impotencias de las leyes y la permanente frustrac...

HALF MAN: la máscara de la masculinidad.

Hay demasiadas cosas excesivas en la nueva serie del creador de  Mi osito de peluche , la producción inglesa que hace dos años nos conmovió por su potencia dramática y por el descenso a los infiernos de su protagonista. Richard Gadd, en clara continuidad con la anterior, hace estallar en   Half man   todos los resortes del melodrama, en una sucesión de tramas que no dejan de inquietar al espectador y que son narradas con unas pretensiones que bordean lo emocionalmente pornográfico. En los seis capítulos en que está dividida es imposible respirar: en ellos no hay hueco para el humor, la ternura o los vínculos saludables que nos sostienen en lo cotidiano. Todo está atravesado por una furia dramática que pretende incendiar hasta el último rincón del relato, lo cual le resta potencia emocional y provoca, al menos a mí así me ha sucedido, que en muchos momentos no quede más remedio que desconectar. Casi como estrategia salvavidas ante una sucesión de heridas y dolores que acab...

JOSEFINA MOLINA. Memoria y gramática.

  “La gramática es el puente – siempre frágil – tendido entre la situación presente y la situación heredada, entre el momento actual, por un lado, y las presencias del pasado –unas presencias que perviven, a menudo en forma de ausencias -, por otro”. Joan Carles Mèlich   Siempre que le explico a mi alumnado la transición española me doy cuenta de que los manuales y los apuntes continúan agujereados, como si en los mapas de nuestra historia continuara habiendo vacíos por lo que se escapa la memoria, o sea, de alguna forma, también el presente. Gracias a los feminismos he logrado entender que esas ausencias, que a día de hoy continúan siendo flagrantes, son la expresión de un pensamiento sesgado y de un androcentrismo que, de tan obvio, a veces nos sigue costando reconocer. Continuamos necesitando relatos contrahegemónicos que vayan más allá de los “padres de la Constitución” y que, por ejemplo, pongan el foco en todas esas mujeres juristas que hicieron de palanca para que empez...

LA CIUDAD DESMAYADA

  Hace ya algunos años, cuando yo me sentía todavía más un turista que un habitante de la ciudad en la que ahora resido, el mes de mayo representaba una apertura a lo colectivo, a una singular enredadera de memoria y fiestas que rompía con el silencio de la Córdoba lejana y sola. Las flores tomaban las cruces y las plazas, las casas abrían sus puertas para hacer de sus patios una arquitectura de lo común y la feria, al fin la feria, se convertía, sin etiquetas ni pases privados, en una celebración de la alegría de vivir. Una feria que cuando yo la conocí todavía no se había trasladado a las afueras, como tampoco la muerte se había expulsado a los tanatorios o las compras a centros comerciales en los que fuimos olvidando la socialización de esas tiendas en las que las palabras tenían más valor que los productos.   La Córdoba que yo conocí cuando era un estudiante de Derecho ha ido desapareciendo con una velocidad de vértigo, me imagino que de la misma manera que les ha ocur...

YO NO MORIRÉ DE AMOR: la vida interrumpida.

Hay películas en las que una sola escena define y encierra to do su arco narrativo, como si fuera una suerte de epílogo en el que su creador o creadora nos dice una última palabra (a veces en silencio) con la que cierra un itinerario emocional. Algo así pasa en la primera y deslumbrante película de Marta Matute, en la que su última escena, y no hago espóiler, resume a la perfección el microcosmos en el que se ha desenvuelto la historia, pero también los cuerpos y las almas de sus protagonistas. El cola cao apenas probado, el cigarrillo encendido, las sillas vacías, una cocina en la que se dijeron e hicieron tantas cosas: el espacio por definición de los vínculos, de los guisos a fuego lento, de los titubeos y de las conversaciones en voz baja, ese lugar al que parecen conducir todos los pasillos. En ese momento todo parece suceder afuera, aunque la verdad es que el corazón de los personajes está en esa mesa testigo, en el frigorífico donde se colgaban las tareas repartidas de cuidado, ...