Ir al contenido principal

NOT BIUTIFUL

Lo peor que le puede pasar a una película es que no te arañe el corazón. Es lo que le sucede a la última película del González Iñárritu. Pese a las cosas tan tremendas que cuenta, te deja frío, indiferente, hasta aburrido y deseoso de que lleguen los títulos de crédito finales. BIUTIFUL pretende ser una bajada a los infiernos del mundo globalizado y se queda en la mirada retórica de un progre empeñado a mostrarnos las miserias de una Barcelona que podría ser cualquier otra ciudad.  Le falta hondura, penetración, capacidad de dejarnos inquietos. Ni siquiera Bardem, que domina la pantalla de principio a fin, logra emocionarnos. Mucho menos cuando buena parte de los diálogos, casi susurrados, apenas se entienden. Entre tanta acumulación de tremendismos, apenas si logra cosquillearme el corazón la relación de Auxbal con sus hijos. Esa paternidad entregada que es la que acaba dando sentido a la vida de un perdedor. Todo lo demás es reincidencia en una mirada hueca, en un discurso pretendidamente hondo y comprometido. A esta película, que paradójicamente pretende reflejar la realidad oculta de una ciudad brillante, le sobra artificio y le falta autenticidad. Por no hablar de ese prólogo y de ese epílogo que se dan la mano y que son, además de archisabidos, relamidamente cursis y pretenciosos.

Comentarios

  1. Es una película que nos podría haber emocionado hasta las lágrimas y que, sin embargo nos aburre hasta el bostezo.

    La vida de ese padre luchando por una familia imposible, la plasmación de unos problemas socieles llevados al límite, nos debería haber implicado en esa lucha y ese sufrimiento, pero sólo consigue que esperemos a que el protagonista se muera de una vez y largarnos de la sala.

    La película está, además, llena de lugares comunes y recursos archiconocidos.

    Con lo bien que nos tenía acostumbrados Iñárritu coo obras maestras como "Amores perros" o "Babel" y el buen trabajo habitual de Bardém, "Biutiful" se cae por sí misma.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

CARTA A MI HIJO EN SU 15 CUMPLEAÑOS

De aquel día frío de noviembre recuerdo sobre todo las hojas amarillentas del gran árbol que daba justo a la ventana en la que por primera vez vi el sol  reflejándose en tus ojos muy abiertos.Siempre que paseo por allí miro hacia arriba y siento que justo en ese lugar, con esos colores de otoño, empezamos a escribir el guión que tú y yo seguimos empeñados en ver convertido en una gran película. Nunca nadie me advirtió de la dificultad de la aventura, ni por supuesto nadie me regaló un manual de instrucciones. Tuve que ir equivocándome una y otra vez, desde el primer biberón a la pequeña regañina por los deberes mal hechos, desde mi torpeza al peinar tu flequillo a mis dudas cuando no me reconozco como padre autoritario. Desde aquel 27 de noviembre, que siento tan cerca como el olor que desde aquel día impregnó toda nuestra casa, no he dejado de aprender, de escribir borradores y de romperlos luego en mil pedazos, de empezar de cero cada vez que la vida nos ponía frente a un nuevo desa…

YO, LA PEOR DEL MUNDO

"Aquí arriba se ha de anotar el día de mi muerte, mes y año. Suplico, por amor de Dios y de su Purísima Madre, a mis amadas hermanas las religiosas que son y en lo adelante fuesen, me encomienden a Dios, que he sido y soy la peor que ha habido. A todas pido perdón por amor de Dios y de su Madre. Yo, la peor del mundo: Juana Inés de la Cruz".

Mi interés por Juana Inés de la Cruz se despertó el 28 de agosto de 2004 cuando en el Museo Nacional de Colombia, en la ciudad de Bogotá, me deslumbró una exposición titulada "Monjas coronadas" en la que se narraba la vida  y costumbres de los conventos durante la época colonial. He seguido su rastro durante años hasta que al fin durante varias semanas he descubierto las miles de piezas de su puzzle en Las trampas de la fe de Octavio Paz. Una afirmación de éste, casi al final del libro, resume a la perfección el principal dilema que sufrió la escritora y pensadora del XVII: "Sor Juana había convertido la inferioridad que e…

PROSTITUCIÓN: La revuelta de los "pichis"

El que se sentó el sábado pasado en la segunda fila del Teatro Español para ver el último montaje de Andrés Lima es un hombre. Un tipo que, en aquellos años en que fue hetero, nunca fue de putas, pero sí que mantuvo el silencio cómplice con los colegas que lo hacían. Con aquellos que lo invitaron a una despedida de soltero en un prostíbulo de las afueras de su ciudad. Con los que habitualmente hacían bromas al contar sus batallitas sexuales y se llamaban entre ellos “hijo de puta”, como si fuera una especie de pasaporte que permitía entrar a formar parte de la fratría. El que fue sacudido por la oleada de emociones a las que Carmen Machi, Nathalie Poza y Carolina Yuste dotan de vida es un tío que, supongo que como todos, anda algo desnortado en estos tiempos del #MeToo y de reacción neomachista. El que escuchó el intenso debate entre Amelia Tiganus y Virginie Despentes, ese que cuando se plantea en la Universidad provoca iras y pancartas, es un padre que no se atrevería a afirmar que…