Portada > Opinión 27/09/2010 Rocío, ¡ay mi Rocío! 27/09/2010 OCTAVIO Salazar Benítez Deberíamos hacer una lista con los nombres de todas las mujeres asesinadas por hombres en los últimos años. Esa lista debería acompañarnos como una plegaria que hiciera posible la memoria e individualizara el dolor. Las mujeres muertas corren el riesgo de ser tratadas como idénticas y no como iguales, cuando todas ellas, y también las que están muertas en vida, merecen tener un lugar propio en la rabia que debería reconcomer nuestro alma de demócratas. Esos nombres, a los que acaba de sumarse el de Rocío, deberían ser el recordatorio hiriente de nuestros errores y de todo lo que nos queda por transformar en una sociedad en la que todavía dan zarpazos las fauces del patriarca. El nombre de cada una de las mujeres asesinadas nos recuerda que bajo la sangre derramada siguen habitando los puñales de un modelo político, jurídico y sobre todo cultural, que se resiste a desaparecer. Bastaría con asu...
Cuaderno de bitácora de Octavio Salazar Benítez