Ir al contenido principal

RETRATO DE CHICO AZUL

Frente a la colorista, tramposa y heteronormativa La la la Land – ese sucedáneo tan bien manufacturado que se ha convertido en todo un fenónemo – , Moonlight representa justo lo contrario. La historia de un chico negro que desde pequeño siente que es “diferente” a los demás, y al que acompañamos en tres episodios a lo largo de su vida, se nos cuenta sin colores brillantes, con un realismo que no deja de ser poético y desde la apuesta ética que supone mostrarnos la vida con toda la crudeza que supone para quienes escapan de los moldes hegemónicos.  Moonlight es la adaptación de la obra de teatro de Tarell Alvin McCraney, y su título hace referencia a un dicho que afirma que los chicos negros parecen azules bajo la luz de la luna.


En el primer capítulo, nos encontramos con Little, el niño que convive con una madre prisionera de sus adicciones (el padre está ausente) y que es acosado por sus compañeros de colegio. Little entablará amistad con un traficante de drogas al que, a pesar de su extrema timidez, llegará a preguntarle qué es un marica a lo que el amigo encontrado, responderá: “es una palabra usada para que los gays se sientan mal”. En el segundo capítulo veremos como ya adolescente, y en un contexto violento y homófobo, disfruta, aunque sea fugazmente,  con la historia amorosa y sexual que vive con Kevin, el chico con el que se reencontrará una década después, cuando Little se ha convertido en Black y es todo un hombre musculoso, fuerte por fuera aunque tan frágil por dentro como siempre.
Moonlight es un bellísimo retrato de una masculinidad disidente en un mundo en el que el sistema sexo/género genera determinadas expectativas para los varones. Como dice Kevin en una escena de la película, “hice lo que todos pensaban debía hacer”.  El protagonista es un hombre que se siente desde pequeño fuera del lugar en el que le ha tocado vivir. Algo que revelan sus silencios, las palabras que dicen sus enormes ojos y la tensión que acumula frente a unos iguales que lo someten permanentemente a tratos degradantes. La película que consiguió el Globo de Oro a la mejor película extranjera, y que alguien puede ver como una especie de Brokeback Mountain afroamericano, nos plantea, desde la ternura con la que el director trata a todos los personajes, una hermosa reflexión sobre cómo la masculinidad debe conjugarse necesariamente en plural y cómo no debemos perder de vista la intersección de factores que hacen que en muchos casos haya hombres, como el protagonista, que ven multiplicada su vulnerabilidad. Es también una llamada de atención para que en nuestras miradas sobre la construcción del sujeto varón no nos situemos en un púlpito etnocéntrico y evitemos plantear construcciones colonialistas.

Moonlight es pues una bellísima película que nos permite entender cómo también los hombres, y sobre todo tantos hombres como Little, estamos prisioneros de una jaula y necesitamos, de entrada, tomar conciencia de cómo el patriarcado nos fustiga con su látigo. Obligados a sentirnos fuertes entre nuestros pares y en muchos casos negando lo que nos dicta la piel y el corazón.

Publicado en Clásicas y Modernas, 24 de enero de 2017:
http://www.clasicasymodernas.org/cine-moonlight-barry-jenkins/

Comentarios

Entradas populares de este blog

RAFAEL HERNANDO: EL HOMBRE QUE NO DEBERÍAMOS SER.

Siempre que en algunas jornadas se plantea el interrogante sobre lo que significan las “nuevas masculinidades” – un término que a mí al menos me genera el rechazo propio de las etiquetas que no transcienden lo políticamente correcto y que en este caso incluso pueden seguirle el juego al patriarcado -, me resulta muy complicado precisar en qué consiste ser un hombre “nuevo”. Resulta mucho más fácil, como en tantos otros debates complejos, especificar lo que en todo caso no debería formar parte de un nuevo entendimiento de la virilidad, despojada al fin de lastres machistas y dispuesta a transitar por senderos en los que sea posible la equivalencia de mujeres y hombres. En este sentido, resulta tremendamente didáctico usar referentes de la vida pública para señalar justamente lo que no debería ser un hombre del siglo XXI. Un territorio, el de la vida pública, que todavía hoy está  casi enteramente poblado por sujetos que visten cómodamente el traje de la “masculinidad hegemónica” y que …

CARTA A MI HIJO EN SU 15 CUMPLEAÑOS

De aquel día frío de noviembre recuerdo sobre todo las hojas amarillentas del gran árbol que daba justo a la ventana en la que por primera vez vi el sol  reflejándose en tus ojos muy abiertos.Siempre que paseo por allí miro hacia arriba y siento que justo en ese lugar, con esos colores de otoño, empezamos a escribir el guión que tú y yo seguimos empeñados en ver convertido en una gran película. Nunca nadie me advirtió de la dificultad de la aventura, ni por supuesto nadie me regaló un manual de instrucciones. Tuve que ir equivocándome una y otra vez, desde el primer biberón a la pequeña regañina por los deberes mal hechos, desde mi torpeza al peinar tu flequillo a mis dudas cuando no me reconozco como padre autoritario. Desde aquel 27 de noviembre, que siento tan cerca como el olor que desde aquel día impregnó toda nuestra casa, no he dejado de aprender, de escribir borradores y de romperlos luego en mil pedazos, de empezar de cero cada vez que la vida nos ponía frente a un nuevo desa…

50 PRIMAVERAS: CUANDO "YA NO ERES UNA MUJER".

Como  Aurore le comenta a su hija adolescente en una de las escenas de la película, cuando a una chica le llega la regla se le dice "ya eres una mujer". ¿Y qué ocurre cuándo la regla se va? En este diálogo se resume a la perfección lo que 50 primaveras nos plantea con un tono de comedia simpática y desenfada: la invisibilidad de las mujeres cuando rebasan una cierta edad, las mayores dificultades que la sociedad les plantea para poder rehacer sus vidas o inventarse proyectos nuevos, la evidente discriminación que por razón de los años se suma a la de género y a la de otras muchas circunstancias que hacen que ellas lo sigan teniendo más complicado que nosotros  (en una escena incluso se explica de manera muy didáctica qué es eso de la discriminación interseccional). Entre otras cosas, porque para nosotros los años no acaban siendo un lastre similar sino que incluso se convierten en una garantía de prestigio, atractivo y poder. De ahí que, como también se pone en solfa en la c…