Ir al contenido principal

VÓMITO

Diario Córdoba
Las fronteras indecisas, 3-6-2013
Se me revuelven las tripas cada vez que escucho los discursos huecos y propagandísticos de los mediocres que
dicen representarnos. Siento como un puñetazo en el estómago cuando compruebo que, en nombre de la sostenibilidad y de los designios de poderes salvajes, no dejan de recortarnos derechos y de convencernos de que el progreso en términos democráticos puede detenerse e incluso dar marcha atrás. Me provoca náuseas la tragedia que supone no solo sufrir un gobierno que no parece tener más rumbo que adelgazar al máximo el Estado Social sino también soportar al principal partido de la oposición perdido entre la falta de alternativas y las codicias que supura su ombligo.

Me ha cortado la digestión escuchar a Aznar amenazándonos con convertirse en nuestro salvador, como también lo hacen reiteradamente la chulería de Wert o las posiciones reaccionarias del ministro de Justicia que un día nos engañó con su máscara de centrado. De la misma forma que me ha dejado sin aliento asistir en Andalucía al espectáculo de comprobar cómo todos los partidos, habitualmente negados para la búsqueda de acuerdos que persigan el interés general, no han tenido reparos en unirse para cesar a Chamizo. Este cese se ha convertido en el símbolo más cruel y doloroso del penoso funcionamiento de unas instituciones controladas por las castas partidistas y el espejo más certero de las miserias de unos políticos y de unas políticas que continúan creyendo que somos imbéciles. Unos representantes que, vaya paradoja, han cesado al Defensor del Pueblo precisamente porque cumplía a la perfección la función que el sistema le encomendaba: controlar el poder, defender los derechos, denunciar los abusos y, en su caso, sacar los colores a unas administraciones cuando pisoteaban la dignidad de los más vulnerables. En justo reconocimiento al fiel cumplimiento de su labor, sobre la que creo pocos reparos pueden hacerse, Chamizo ha sido silenciado, al menos desde los púlpitos que controla una izquierda esquizofrénica. Porque estoy seguro que el que tanto nos defendió seguirá haciéndolo en otros espacios cívicos donde afortunadamente será mucho más complicado callarlo. Justo además cuando necesitamos muchos hombres y muchas mujeres que como él encabecen lo que ya solo puede tener la forma de revolución.
Porque son tantos las sinrazones y maldades que se acumulan que mis jugos gástricos no dan abasto. Tal vez me sentaría bien un licor digestivo de esos que en el bar del Congreso se ofrecen a precios subvencionados con el dinero de todos o un paseo en el yate monárquico que, brutal metáfora de la corona que de nada sirve, es reclamado por los empresarios que lo regalaron. Aunque me temo que de poco serviría ante la avalancha de comida en mal estado que todos los días nos ofrecen las instituciones: asquerosa fritanga de caseta cocinada por cúpulas patriarcales que han asumido que la política es una profesión sin la que buena parte de nuestros representantes carecerían del estatus social y económico que hoy disfrutan y que pagamos entre todos.
Es hora, pues, de meternos los dedos y de provocarnos el vómito. Es urgente que expulsemos del sistema los virus que nos provocan gastroenteritis, los alimentos caducados que son imposibles de digerir, las grasas y los azúcares que en lugar de proporcionarnos energía elevan el colesterol y sitúan nuestro corazón ciudadano al borde del colapso. Necesitamos ya, sin más demora, iniciar una rebelión cívica que expulse a los que monopolizan vilmente a las instituciones y que provoque una serie de reformas sin las que nuestro sistema constitucional seguirá herido de muerte. Una muerte de la que no nos salvarán los mesías ni las oraciones que el Gobierno pretende convertir en obligatorias. Porque la salvación solo vendrá de la mano de una ciudadanía más republicana que asuma de una vez por todas que la única salida posible será otro tipo de democracia. La única guillotina con la que cortar las cabezas de quienes insisten en seguir tomándonos el pelo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

RAFAEL HERNANDO: EL HOMBRE QUE NO DEBERÍAMOS SER.

Siempre que en algunas jornadas se plantea el interrogante sobre lo que significan las “nuevas masculinidades” – un término que a mí al menos me genera el rechazo propio de las etiquetas que no transcienden lo políticamente correcto y que en este caso incluso pueden seguirle el juego al patriarcado -, me resulta muy complicado precisar en qué consiste ser un hombre “nuevo”. Resulta mucho más fácil, como en tantos otros debates complejos, especificar lo que en todo caso no debería formar parte de un nuevo entendimiento de la virilidad, despojada al fin de lastres machistas y dispuesta a transitar por senderos en los que sea posible la equivalencia de mujeres y hombres. En este sentido, resulta tremendamente didáctico usar referentes de la vida pública para señalar justamente lo que no debería ser un hombre del siglo XXI. Un territorio, el de la vida pública, que todavía hoy está  casi enteramente poblado por sujetos que visten cómodamente el traje de la “masculinidad hegemónica” y que …

50 PRIMAVERAS: CUANDO "YA NO ERES UNA MUJER".

Como  Aurore le comenta a su hija adolescente en una de las escenas de la película, cuando a una chica le llega la regla se le dice "ya eres una mujer". ¿Y qué ocurre cuándo la regla se va? En este diálogo se resume a la perfección lo que 50 primaveras nos plantea con un tono de comedia simpática y desenfada: la invisibilidad de las mujeres cuando rebasan una cierta edad, las mayores dificultades que la sociedad les plantea para poder rehacer sus vidas o inventarse proyectos nuevos, la evidente discriminación que por razón de los años se suma a la de género y a la de otras muchas circunstancias que hacen que ellas lo sigan teniendo más complicado que nosotros  (en una escena incluso se explica de manera muy didáctica qué es eso de la discriminación interseccional). Entre otras cosas, porque para nosotros los años no acaban siendo un lastre similar sino que incluso se convierten en una garantía de prestigio, atractivo y poder. De ahí que, como también se pone en solfa en la c…

MARIE CURIE: Las más inteligente entre los hombres

Siempre que hago la pregunta entre mi alumnado de cuántas mujeres científicas conocen, como mucho me responden que a Marie Curie. Sucede igual cuando les pregunto por filósofas, ensayistas o incluso escritoras: es milagroso que conozcan más de una. Esta simple prueba nos demuestra cómo ellas continúan siendo invisibles en una historia escrita por los hombres y en una educación que sigue teniendo, me temo, una mirada radicalmente androcéntrica. Las mujeres siguen sin "estar", lo cual tiene, entre otras terribles consecuencias, que las más jóvenes carecen de referentes. Es decir, para que ellas sepan en lo que pueden convertirse necesitan también ejemplos que les marquen el camino. Algo que a nosotros, los chicos, no nos pasa, ya que de entrada tenemos referentes a los que seguir en todos los campos y muy especialmente en aquellos que suponen ejercicio de poder y autoridad.
Por todo ello tenía tantas ganas de ver la reciente película que una directora alemana Marie Noëlle ha re…