Ir al contenido principal

SOSTIENE PEREIRA (la noche del 25M)


DIARIO CÓRDOBA, 26-3-2012
Sostiene Pereira que el domingo ha sido gris y tristón. La atmósfera ha estado pesada y la luz parecía más de otoño que de primavera. Sostiene Pereira que una profunda melancolía lo ha tenido prisionero durante todo el día, como si le faltara aire para respirar y le resultara imposible mirar hacia el futuro. Ni siquiera ha logrado dormir la siesta y ha escuchado con envidia que Griñán lo hiciera durante más de dos horas. La calle ha estado silenciosa como cualquier domingo y él, durante toda la mañana, estuvo pensándose si cruzarla y entrar en el colegio electoral. Recordando sus luchas libertarias, su compromiso de años, la historia que durante todo el día ha estado removiéndole las tripas. Contemplando con bastante angustia el mapa azulado y omnipotente. Acariciando con sus dedos rígidos por la artrosis sus viejos periódicos, su maletín lleno de recuerdos, la fotografía de la compañera que nunca dejó de hablarle y que hoy parecía insistirle en que no faltara a su deber cívico.
Sostiene Pereira, mientras sigue emocionado la competición de los porcentajes, que la democracia no es sólo un juego sino también un modo de vida, una arquitectura ética y una herramienta para la construcción de horizontes. Por ello siente que en estos últimos tiempos su ideal ha sido sacudido no sólo por vientos neoliberales que la empequeñecen sino también por unos responsables públicos que parecen haber olvidado que su deber es vivir para y no de la política. Sostiene el viejo luchador, cuando contempla cómo el rojo avanza por el Sur, que ojalá los resultados sirvan para que la izquierda se plantee de una vez por todas su lugar en el mundo, la responsabilidad enorme que asume frente a la ley del más fuerte y el rumbo que deberá liderar en forma de políticas que nos salven del miedo y la incertidumbre.
Sostiene Pereira que, pese a las corrupciones, la mediocridad de las listas y la ausencia de un proyecto ilusionante, la izquierda se ha mantenido firme, como esa isla última en la que naufragar y hacer posible, una vez más, el milagro de multiplicar los panes y los peces. Ahora sólo espera que mañana los periódicos no digan que el pueblo andaluz se ha equivocado o que ha sido prisionero de sus servidumbres. Al tiempo que ansía contemplar la dimisión inmediata de Arenas y de todos los que le acompañaron en décadas de fracasos, espera con la ilusión de un niño que el partido socialista asuma que, pese a tanto error en su estrategia y en su liderazgo, la ciudadanía ha vuelto a otorgarle un voto de esperanza. Y que han sido muchos y muchas los que se han quedado en casa, o se han tapado la nariz al coger la papeleta o han pensado desde el corazón que ya sabemos que tiene razones que la razón no entiende.
Sostiene Pereira que, sin esperarlo, esta noche la saudade , si bien no ha desaparecido, se ha refugiado en un rincón en el que espera, como mínimo, anestesiarla. No puede evitar que un reguero de tímida alegría, cauta y madura, le recorra el cuerpo del que se resiste a darlo todo por perdido. Siente hasta una cierta ternura por las palabras torpes y adelantas de Antonio Sanz y por todos los que, como él, olvidaron que son las urnas las que tienen la última palabra. Sostiene Pereira, mientras se prepara su omelette a las finas hierbas, que continúan los tiempos difíciles aunque espera que todos aprendan las lecciones de esta noche democrática. En la que, despejada la melancolía, recuerda la mirada frágil de Tabucchi y la brisa de corazón que un día le cantara Dulce Ponte

Comentarios

Entradas populares de este blog

RAFAEL HERNANDO: EL HOMBRE QUE NO DEBERÍAMOS SER.

Siempre que en algunas jornadas se plantea el interrogante sobre lo que significan las “nuevas masculinidades” – un término que a mí al menos me genera el rechazo propio de las etiquetas que no transcienden lo políticamente correcto y que en este caso incluso pueden seguirle el juego al patriarcado -, me resulta muy complicado precisar en qué consiste ser un hombre “nuevo”. Resulta mucho más fácil, como en tantos otros debates complejos, especificar lo que en todo caso no debería formar parte de un nuevo entendimiento de la virilidad, despojada al fin de lastres machistas y dispuesta a transitar por senderos en los que sea posible la equivalencia de mujeres y hombres. En este sentido, resulta tremendamente didáctico usar referentes de la vida pública para señalar justamente lo que no debería ser un hombre del siglo XXI. Un territorio, el de la vida pública, que todavía hoy está  casi enteramente poblado por sujetos que visten cómodamente el traje de la “masculinidad hegemónica” y que …

MARIE CURIE: Las más inteligente entre los hombres

Siempre que hago la pregunta entre mi alumnado de cuántas mujeres científicas conocen, como mucho me responden que a Marie Curie. Sucede igual cuando les pregunto por filósofas, ensayistas o incluso escritoras: es milagroso que conozcan más de una. Esta simple prueba nos demuestra cómo ellas continúan siendo invisibles en una historia escrita por los hombres y en una educación que sigue teniendo, me temo, una mirada radicalmente androcéntrica. Las mujeres siguen sin "estar", lo cual tiene, entre otras terribles consecuencias, que las más jóvenes carecen de referentes. Es decir, para que ellas sepan en lo que pueden convertirse necesitan también ejemplos que les marquen el camino. Algo que a nosotros, los chicos, no nos pasa, ya que de entrada tenemos referentes a los que seguir en todos los campos y muy especialmente en aquellos que suponen ejercicio de poder y autoridad.
Por todo ello tenía tantas ganas de ver la reciente película que una directora alemana Marie Noëlle ha re…

50 PRIMAVERAS: CUANDO "YA NO ERES UNA MUJER".

Como  Aurore le comenta a su hija adolescente en una de las escenas de la película, cuando a una chica le llega la regla se le dice "ya eres una mujer". ¿Y qué ocurre cuándo la regla se va? En este diálogo se resume a la perfección lo que 50 primaveras nos plantea con un tono de comedia simpática y desenfada: la invisibilidad de las mujeres cuando rebasan una cierta edad, las mayores dificultades que la sociedad les plantea para poder rehacer sus vidas o inventarse proyectos nuevos, la evidente discriminación que por razón de los años se suma a la de género y a la de otras muchas circunstancias que hacen que ellas lo sigan teniendo más complicado que nosotros  (en una escena incluso se explica de manera muy didáctica qué es eso de la discriminación interseccional). Entre otras cosas, porque para nosotros los años no acaban siendo un lastre similar sino que incluso se convierten en una garantía de prestigio, atractivo y poder. De ahí que, como también se pone en solfa en la c…