Ir al contenido principal

LA ENREDADERA

Cuando la enredadera de la corrupción empieza a subir por los muros de nuestras instituciones más cercanas, tal vez haya llegado el momento de que nos preguntemos si, además del sistema democrático, también nosotros mismos estamos aquejados de males similares.  Es decir,  sería conveniente analizar si también la ciudadanía hemos sido y somos cómplices de un sistema que ampara corruptelas con tanta facilidad. 

Yo entiendo que lo hemos sido y no solo porque durante décadas adoptamos una actitud pasiva e irresponsable con respecto a lo público, sino también porque en nuestro devenir cotidiano hemos dado por bueno un modelo basado en la lógica del "quien no corre, vuela", "tonto el último" o "quien hizo la ley hizo la trampa". Es decir, somos también todos nosotros los que hemos ido reproduciendo actitudes y prácticas que nos han situado en muchos casos  fuera de la legalidad y en otros, como mínimo, en posiciones éticas muy discutibles. Algo que cae por su propio peso en una ciudad como ésta que tanto sabe de economía sumergida o de construcciones ilegales. 

Quizás el modelo moral que hemos heredado del catolicismo, en el que basta con una confesión y el posterior arrepentimiento para saldar las deudas, ha hecho mucho mal en una construcción de la convivencia en la que con tanta facilidad hemos olvidado nuestro sentido de la responsabilidad y, lo que es peor aún, el peso de los bienes comunes. Todos hemos sido socializados en esa ética irresponsable, individualista y en la que el referente exitoso ha sido el que con mayor fortuna ha escapado de sus obligaciones. Por ello, no me cabe la menor duda de que cualquier proyecto de regeneración democrática estará condenado al fracaso si no empezamos por limpiar nuestra propia casa. Solo entonces estaremos suficientemente legitimados para reclamar de nuestros representantes una rectitud ética que en su caso debemos entender  más exigente. De lo contrario, seguiremos condenados a ser parte también de la enredadera.

Columna Hoy por Hoy, Radio Córdoba, CADENA SER
13-11-2014

Comentarios

Entradas populares de este blog

RAFAEL HERNANDO: EL HOMBRE QUE NO DEBERÍAMOS SER.

Siempre que en algunas jornadas se plantea el interrogante sobre lo que significan las “nuevas masculinidades” – un término que a mí al menos me genera el rechazo propio de las etiquetas que no transcienden lo políticamente correcto y que en este caso incluso pueden seguirle el juego al patriarcado -, me resulta muy complicado precisar en qué consiste ser un hombre “nuevo”. Resulta mucho más fácil, como en tantos otros debates complejos, especificar lo que en todo caso no debería formar parte de un nuevo entendimiento de la virilidad, despojada al fin de lastres machistas y dispuesta a transitar por senderos en los que sea posible la equivalencia de mujeres y hombres. En este sentido, resulta tremendamente didáctico usar referentes de la vida pública para señalar justamente lo que no debería ser un hombre del siglo XXI. Un territorio, el de la vida pública, que todavía hoy está  casi enteramente poblado por sujetos que visten cómodamente el traje de la “masculinidad hegemónica” y que …

MARIE CURIE: Las más inteligente entre los hombres

Siempre que hago la pregunta entre mi alumnado de cuántas mujeres científicas conocen, como mucho me responden que a Marie Curie. Sucede igual cuando les pregunto por filósofas, ensayistas o incluso escritoras: es milagroso que conozcan más de una. Esta simple prueba nos demuestra cómo ellas continúan siendo invisibles en una historia escrita por los hombres y en una educación que sigue teniendo, me temo, una mirada radicalmente androcéntrica. Las mujeres siguen sin "estar", lo cual tiene, entre otras terribles consecuencias, que las más jóvenes carecen de referentes. Es decir, para que ellas sepan en lo que pueden convertirse necesitan también ejemplos que les marquen el camino. Algo que a nosotros, los chicos, no nos pasa, ya que de entrada tenemos referentes a los que seguir en todos los campos y muy especialmente en aquellos que suponen ejercicio de poder y autoridad.
Por todo ello tenía tantas ganas de ver la reciente película que una directora alemana Marie Noëlle ha re…

50 PRIMAVERAS: CUANDO "YA NO ERES UNA MUJER".

Como  Aurore le comenta a su hija adolescente en una de las escenas de la película, cuando a una chica le llega la regla se le dice "ya eres una mujer". ¿Y qué ocurre cuándo la regla se va? En este diálogo se resume a la perfección lo que 50 primaveras nos plantea con un tono de comedia simpática y desenfada: la invisibilidad de las mujeres cuando rebasan una cierta edad, las mayores dificultades que la sociedad les plantea para poder rehacer sus vidas o inventarse proyectos nuevos, la evidente discriminación que por razón de los años se suma a la de género y a la de otras muchas circunstancias que hacen que ellas lo sigan teniendo más complicado que nosotros  (en una escena incluso se explica de manera muy didáctica qué es eso de la discriminación interseccional). Entre otras cosas, porque para nosotros los años no acaban siendo un lastre similar sino que incluso se convierten en una garantía de prestigio, atractivo y poder. De ahí que, como también se pone en solfa en la c…