DIARIO CÓRDOBA, 26-9-2011 Una vez pasada la euforia de la Copa Davis, que de alguna manera ha servido de consuelo a una ciudad tan maltratada como la nuestra, ya va siendo hora de que nuestros representantes retomen el compromiso anunciado tras la frustración del sueño del 2016. No seré yo quien ponga en duda los beneficios económicos de la Davis, aunque tal vez no hayan sido tan exagerados como se anunciaban y hayan recaído en los "de siempre", ni negaré la fantástica campaña de promoción turística que ha supuesto para Córdoba, y no digamos para un PP que, en este caso con razón, ha vuelto a usar el agravio frente a una Junta de Andalucía que ha demostrado una vez más su torpeza sectaria. Todo ello sin olvidar los lamentables espectáculos de "nuevos ricos" que hemos contemplado en las últimas semanas, desde el viaje del alcalde a Nueva York a los cargos públicos ociosos en los tendidos, pasando por el sombrero de Manolete que volvió a demostrarnos que tenemos más...
Cuaderno de bitácora de Octavio Salazar Benítez