“ Nunca estás seguro de tu yo verdadero salvo cuando estás solo, ¿pero quién quiere estar solo al morirse?” Sigrid Nunez, Cuál es tu tormento No hay película que no sea política, como no hay obra de arte que no transmita convicciones y una cierta ética. El problema es que durante siglos el canon masculino nos tuvo engañados en cuanto que solo identificamos como “político” aquello relacionado con los hombres, con el espacio público, con el ejercicio del poder y la autoridad. Todo lo íntimo y privado, lo doméstico y personal, quedó fuera del pacto social, diluido en ese espacio de otredad representado por las mujeres y lo femenino. Han sido necesarios siglos de lucha feminista, todavía inacabada, para que vayamos incorporando a la conciencia de lo público, y por tanto de lo político, todas esas dimensiones que tienen ver con la sostenibilidad de la vida, con los vínculos, con nuestra identidad relacional. Porque justamente esta es la clave última que nos enseña...
Cuaderno de bitácora de Octavio Salazar Benítez