Los cuerpos de las mujeres. Cuerpos que paren y que abortan, que manan leche y sangre, que sienten y dan placer, que se arrodillan y que nadan, que se venden y que se compran, que todavía andan a la espera de ser reconocidos. Los cuerpos en los que inscriben las reglas del patriarcado. Cicatrices, grietas, ampollas. Todas esas ranuras por las que se escapa la dignidad y que nosotros -los patrones, los puteros, los magos- nunca quisimos ver. De todas esas heridas nos habla O Corno , la física y sensorial película de Jaione Camborda. Un relato que comienza con el desgarro de un parto, narrado con toda la fuerza y el dolor que convierte en una hoguera el vientre de la madre, con una mirada que solo podía ser la de una mujer tras la cámara, y que acaba con otro parto, en este caso contado desde la esperanza. Entre ambos, una hilera de acontecimientos que nos muestran quienes siempre han sido las más vulnerables entre los vulnerables. Con una fragilidad bien atada a s...
Cuaderno de bitácora de Octavio Salazar Benítez