A raíz del caso de La Manada, en nuestro país se generó un intenso debate político y jurídico en torno a la definición penal de violación. Siendo necesario que nuestro ordenamiento deje lo más claro posible qué se entiende por una agresión sexual, dejando el mínimo margen para que una interpretación del tribunal de turno pueda rebajar el tipo y por tanto su sanción, creo que es todavía más urgente que revisemos toda una cultura que sigue impregnando el ámbito jurídico y que por tanto actúa como un lastre para la efectiva garantía de los derechos de las mujeres. La miniserie 'Creedme', estrenada hace unas semanas en la plataforma Netflix, es un magnífico ejemplo de cómo esa que podríamos denominar, tal y como desde hace décadas lo hace la teoría feminista, cultura de la violación, lastra la protección de las mujeres y las sitúa con demasiada frecuencia en una terrible indefensión. De esta manera, derechos que nuestro ordenamiento considera fundamentales – desde el que todas...
Cuaderno de bitácora de Octavio Salazar Benítez