Hace unos años leí El acontecimiento , de Annie Ernaux , y me dejó absolutamente sobrecogido. En su sencillez narrativa, pero contundente, el libro me golpeó muy adentro porque me hizo enfrentarme, como hombre, a muchas realidades que tenían que ver conmigo y que con frecuencia no he querido mirar. También yo, como supongo que muchos colegas, en mayor o menor medida, hemos actuado como ese joven que deja embarazada a Anne, la protagonista, y luego se desentiende, dejándola sola ante la encrucijada que para ella supone enfrentarse a un estado no deseado. Creo que una de las tareas pendientes de los hombres en general, y de los igualitarios en particular, es asumir nuestras responsabilidades en todo lo que tiene que ver con la sexualidad y la reproducción. Me temo que seguimos viviendo en la extrema comodidad de pensar que ellas son las que tienen que ocuparse y preocuparse, mientras que nosotros seguimos instalados en el púlpito, solo dispuestos a gozar y en su caso a pasar...
Cuaderno de bitácora de Octavio Salazar Benítez