“Mientras la Iglesia institucional se apoye en la jerarquía, el patriarcado y el clericalismo como su forma y estilo de ser, estará aceptando que la violencia es una parte aceptable de lo que significa formar parte de esa Iglesia” Mumbi Kighuta, teóloga keniana Como bien nos han enseñado los feminismos, las violencias patriarcales son un problema estructural que fundamenta y atraviesa una estructura de poder y un orden cultural que se sostienen sobre la masculinidad. No son el resultado de las acciones particulares de seres monstruosos sino la acción, finalmente encarnada en sujetos concretos, de una red que legitima el maltrato. De ahí que las respuestas penales, y por tanto individuales, y acordes, como no podía ser de otra manera, con las garantías propias de un Estado de Derecho, sean absolutamente insuficientes para atajar todo un entramado relacional que alimenta jerarquías y subordinaciones. De ahí también, claro, las impotencias de las leyes y la permanente frustrac...
Hay demasiadas cosas excesivas en la nueva serie del creador de Mi osito de peluche , la producción inglesa que hace dos años nos conmovió por su potencia dramática y por el descenso a los infiernos de su protagonista. Richard Gadd, en clara continuidad con la anterior, hace estallar en Half man todos los resortes del melodrama, en una sucesión de tramas que no dejan de inquietar al espectador y que son narradas con unas pretensiones que bordean lo emocionalmente pornográfico. En los seis capítulos en que está dividida es imposible respirar: en ellos no hay hueco para el humor, la ternura o los vínculos saludables que nos sostienen en lo cotidiano. Todo está atravesado por una furia dramática que pretende incendiar hasta el último rincón del relato, lo cual le resta potencia emocional y provoca, al menos a mí así me ha sucedido, que en muchos momentos no quede más remedio que desconectar. Casi como estrategia salvavidas ante una sucesión de heridas y dolores que acab...