Los hombres en general, y los más
jóvenes en particular, estamos necesitados de espejos en los que mirarnos para
(re)construirnos, liberándonos de la mochila que las expectativas de género
cargan a nuestras espaldas. Necesitamos que nuestros imaginarios colectivos se
pueblen de masculinidades disidentes, de sujetos rebeldes contra el machismo,
de individuos que no sientan el feminismo como una amenaza y que asuman un
papel militante frente al creciente desigualdad que asola el mundo. Hombres que
reivindiquen la ternura como una praxis emancipadora y que no tengan ningún
reparo en mostrarse ante los demás frágiles y dotados de un poder no para
controlar sino para transformar: un poder con,
no un poder sobre.
Alessio Arena es uno de esos hombres en el que deberíamos mirarnos para aprender, entre otras cosas, que nuestra esencia es ser nómadas y que lo que nos da alas es justamente habitar las fronteras. Este napolitano-catalán-chileno (y algo andaluz) ha ido construyendo su itinerario v…
Alessio Arena es uno de esos hombres en el que deberíamos mirarnos para aprender, entre otras cosas, que nuestra esencia es ser nómadas y que lo que nos da alas es justamente habitar las fronteras. Este napolitano-catalán-chileno (y algo andaluz) ha ido construyendo su itinerario v…