A quienes nos movemos en el mundo del Derecho, no nos han
extrañado del todo las declaraciones que el magistrado del Supremo Antonio
Salas acaba de hacer sobre la violencia machista.Ahí están por ejemplo las reiteradas denuncias
de la Asociación de Mujeres Juezas que ponen en evidencia cómo la Judicatura
continúa siendo un espacio terriblemente patriarcal y androcéntrico. No hace
falta más que repasar los planes de estudio de las Facultades de Derecho o la
formación específica que reciben los futuros titulares de los juzgados para
comprobar cómo el género continúa siendo una herramienta analítica invisible,
como la igualdad entre mujeres y hombres apenas si es con suerte el pretexto
para una línea de alguna guía docente o no digamos cómo el feminismo es
despreciado como argumento científico serio. Por lo tanto, lo realmente
sorprendente sería que nos encontráramos con jueces, y con juezas, que hayan no
solo aprendido sino también aprehendido lo que implican social y políticamente
las …
Cuaderno de bitácora de Octavio Salazar Benítez