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#GOYA2016: Patriarchy show must go on

Estos "chicos" tienen un serio problema de personalidad. Son prisioneros no solo de sí mismos sino más bien de las expectativas que generan. Están permanentemente cubiertos por sus "máscaras masculinas", ya sea sin corbata, en mangas de camisa o con pajarita. No se nos muestran como son sino como ellos piensan que nos gustaría que fueran, dependiendo del momento y del lugar. Son tan poco creíbles como el rostro terso de la señora que acompaña a Vargas Llosa. Por todo ello, entre otras muchas cosas, me gustaría que ninguno de ellos llegara a ser Presidente del Gobierno de un país en el que ellas, escotadísimas, lucen body alrededor de los que de verdad tienen el poder. Me temo que lo de anoche fue, sin que lo supiéramos, la primera parte del programa que Évole dedica hoy a la violencia de género y al machismo.  Y que estos tres protagonizaron un capítulo más de una larga serie que nunca, me temo, dirigiría Cesc Gay. Lástima que Ozores ya solo esté para recibir Goyas…

Sobre el Estado (patriarcal) de Derecho

He de confesar que ni Tom Hanks ni tan siquiera Steven Spielberg son santos de mi devoción cinematográfica, por más que reconozca la capacidad del primero para que el espectador conecte con él y la del segundo para rodar con la maestría de un clásico. Por eso no esperaba excesivas alegrías de su última película juntos. Sin embargo, El puente de los espías me ha sorprendido gratamente, y más allá de los toques tramposos tan habituales en el director de ET o de la visión un tanto maniquea del contexto histórico, por toda la lección que encierra, sobre todo en su primera mitad, sobre lo que podemos considerar derechos fundamentales en un Estado constitucional. El compromiso de Donovan, el abogado que interpreta Hanks, con la comprensión de los derechos de defensa como universales y sustanciales a la dignidad humana, y por lo tanto también aplicables al espía soviético que le toca defender, constituye un ejemplo tremendamente pedagógico de cuál es el mayor tesoro de un Estado de Derecho. …

SPOTLIGHT: UNA LECCIÓN ÉTICA

Hay películas que deberían ser de visión obligatoria para toda la ciudadanía. Películas que nos dan una auténtica lección en torno a los valores sobre los que, con todas sus sombras, hemos articulado un modelo de convivencia que persigue la justicia y el bienestar de todas y de todos. El cine es, sin duda, una de las mejores herramientas pedagógicas para consolidar la ética cívica sin la que la democracia está herida de muerte. Y lo es porque es capaz de movilizar nuestras emociones, sin las que es imposible generar empatía, reconocimiento del otro, mimbres para la convivencia pacífica de las diferencias. Las buenas películas, que siempre acaban siendo políticas, nos enseñan, entre otras muchas cosas, a situarnos en el complejo mundo de las libertades, donde con demasiada frecuencia los más fuertes se comen a los débiles. 
Spotlight es, sin duda, una de esas películas que deberían ver y analizar no solo los profesionales que protagonizan la cinta - es decir, los responsables de un per…

FRANCISCO RIVERA: EL PADRE QUE YO NO QUERRÍA SER

La tan criticada fotografía de Francisco Rivera toreando con su hija pequeña en brazos es la mejor expresión de cómo no deberíamos entender la paternidad y, al mismo tiempo, del modelo de masculinidad que deberíamos superar de una vez por todas. Esa imagen de la hombría ligada al heroísmo, a la capacidad de protección, a la seguridad que proporciona un cuerpo fuerte y entrenado para la lucha, constituye la mayor evidencia de cómo el patriarcado sigue mostrando sus fauces y, en consecuencia, como seguimos construyendo un estereotipo de la virilidad que genera males no solo en la mitad femenina sino también en nosotros mismos. La misma apelación a la tradición que el torero ha realizado para justificar su gesto de machito nos confirma como el orden patriarcal, como toda estructura de poder, necesita reafirmarse sobre los pactos que históricamente han servido para mantener el poder y los privilegios de los varones frente a la subordinación de las mujeres.
Para muchos hombres, muy especial…

CÓRDOBA GAYFRIENDLY

Nunca me gustaron los circos. No solo me daban miedo los payasos sino que también me angustiaba ver a tanto animal convertido en pretexto para el espectáculo. Aunque fuera incapaz entonces de racionalizarlo, mis emociones que eran como antenas me estaban diciendo que aquel trato era humillante y que provocaba un dolor que nadie podía o quería nombrar. Ahora, años después, no puedo sino alegrarme por tanto de una decisión municipal que supone un avance progresista, una conquista para los que entendemos que todo ser viviente tiene dignidad y que por tanto nunca ha de ser instrumentalizado y mucho menos en el mercado del ocio en el que gana siempre el más fuerte. En esta Córdoba que con tanta facilidad se pierde en polémicas estériles, me reconforta ver como muy de tarde en tarde la coherencia llega a Capitulares. Todo ello, mientras la ciudad continúa sin rumbo en materia cultural, dejando escapar oportunidades --la última, el Festival de Cine Africano-- y permitiendo que otros lugares…

DE MASCULINIDADES SAGRADAS Y TINIEBLAS

Sobre EL CLUB (Pablo Larraín, 2015). "Mientras la masculinidad hegemónica se eleve a la categoría de sagrada y siga siendo la base del ejercicio del poder, mientras el patriarcado sea la ideología sobre la que se sustenta el aparato eclesiástico y la forma organizativa del mismo, volverán a producirse dichos comportamientos criminales contra las personas indefensas: niños, niñas, adolescentes, jóvenes, seminaristas, novicios, mujeres, personas discapacitadas, alumnos, alumnas, etc. Se buscarán métodos más sibilinos, pero las cosas no habrán cambiado." JUAN JOSÉ TAMAYO, Pederastia y masculinidad sagrada  (http://www.lupaprotestante.com/blog/pederastia-y-masculinidad-sagrada/)
Hay películas que te golpean el estómago y te dejan casi sin respiración, que necesitas digerirlas poco a poco, mientras va recolocando en tu interior todas la piezas que han sido removidas. Supongo que esa es la diferencia entre una buena y una mala película, al menos para mí.  El club es una de esas pelícu…

MASCULINIDADES, GÉNERO Y CINE

Tal vez como algunos de los protagonistas de la película Una pistola en cada mano, de Cesc Gaya estas alturas algunos hombres estamos descubriendo que tenemos “género”, es decir, que hemos llegado a ser no porque la Naturaleza haya impreso en nosotros un determinado carácter sino porque hemos sido socializados bajo una cultura patriarcal que nos marcaba el camino a seguir. Haciendo nuestro el clásico de Simone de Beauvoir, los hombres, al igual que las mujeres, no nacemos sino quenos hacemos. Lo que ocurre es que, a diferencia de ellas, hemos sido la parte privilegiada del “contrato social”, los sujetos activos del poder y de los derechos, de ahí que no hayamos tenido históricamente la necesidad de cuestionarnos nuestro lugar en el mundo. Algo que las mujeres llevan haciendo siglos, lo cual ha generado no solo un movimiento político y social, sino todo un marco teórico – el feminismo – que es una propuesta crítica y emancipación. Los hombres debemos empezar a mirarnos en el espejo …