Diario Córdoba, 2 de Julio de 2013
Quiero pensar que soy uno de los muchos ciudadanos que están contemplando el tratamiento informativo del caso Bretón entre el bochorno y la indignación. Me parece impropio de una sociedad democrática que la carnaza y el morbo se conviertan en protagonistas de unos medios cuyo principal objetivo debería ser contribuir a la deliberación pública. Sin embargo, y una vez más, la horrible tragedia se ha convertido en un pretexto más para el circo y la anestesia de una ciudadanía que, en lugar de pasar tantas horas delante de la tele, debería estar tomando las calles y exigiendo responsabilidades a los sátrapas que nos han hundido en la miseria. Sin embargo, el dolor ajeno, la angustia que percibimos lejos de nuestra parcela y ese lado perverso que nos lleva a convertirnos en animales con sed de venganza, le están ganando la batalla a la mesura y a la confianza en el trabajo riguroso de la administración de justicia. A falta de pan, buenas son unas dosis di…
Quiero pensar que soy uno de los muchos ciudadanos que están contemplando el tratamiento informativo del caso Bretón entre el bochorno y la indignación. Me parece impropio de una sociedad democrática que la carnaza y el morbo se conviertan en protagonistas de unos medios cuyo principal objetivo debería ser contribuir a la deliberación pública. Sin embargo, y una vez más, la horrible tragedia se ha convertido en un pretexto más para el circo y la anestesia de una ciudadanía que, en lugar de pasar tantas horas delante de la tele, debería estar tomando las calles y exigiendo responsabilidades a los sátrapas que nos han hundido en la miseria. Sin embargo, el dolor ajeno, la angustia que percibimos lejos de nuestra parcela y ese lado perverso que nos lleva a convertirnos en animales con sed de venganza, le están ganando la batalla a la mesura y a la confianza en el trabajo riguroso de la administración de justicia. A falta de pan, buenas son unas dosis di…