Siempre he tenido mis dudas en cuanto al "outing" de personajes públicos con respecto a sus preferencias sexuales. Obviamente el que personajes públicos, y me refiero no sólo a artistas o presentadores de televisión, sino también políticos, o banqueros, o empresarios, reconozcan abiertamente sus gustos sexuales, tiene un carácter "ejemplificador" y socializador de primera magnitud. Ahora bien, a nadie se le deben exigir heroísmos ni mucho menos obligar a que haga público lo que es una opción de su vida personal, ante la que los demás no deberíamos por qué manifestar ningún juicio o valoración. La verdadera igualdad se habrá alcanzado, en todo caso, cuando una persona homosexual, o bisexual, o trisexual, o lo que quiera ser, no tenga por qué hacer explícita su orientación sexual, como tampoco lo hacen con carácter general los heteros.
Sin embargo, ante el reconocimiento público por parte de Iñaki Oyárzabal, el número 2 del País Vasco, de sus preferencias sexuales, …