A todas las madres
Con esta dedicatoria terminan los títulos de crédito de la primera película de Paco León, justo antes de que nos regale la sorpresa de una escena final que deja claro, para quien a esas alturas no lo tuviera, el mucho talento de los Barrios-León. Este experimento cinematográfico - uno no sabe muy bien si es pura ficción, documental o un falso documental - tiene dentro de sus poco más de 70 minutos de duración mucho más talento, fuerza y vida que la mayoría de las películas que arrasan en las taquillas. Este retrato de una "madre coraje" - pero no sólo, porque lo es también de todo un microcosmos en el que juegan un papel esencial los secundarios - nos interpela a las emociones, a las tripas, para mostrarnos una mirada tierna y al mismo tiempo descarnada sobre esa vida cotidiana que con frecuencia es tan puñetera. Y lo hace a través del derroche de una mujer que, como tantas otras en todos los tiempos, es la que lleva el timón de una familia que sin su br…
Con esta dedicatoria terminan los títulos de crédito de la primera película de Paco León, justo antes de que nos regale la sorpresa de una escena final que deja claro, para quien a esas alturas no lo tuviera, el mucho talento de los Barrios-León. Este experimento cinematográfico - uno no sabe muy bien si es pura ficción, documental o un falso documental - tiene dentro de sus poco más de 70 minutos de duración mucho más talento, fuerza y vida que la mayoría de las películas que arrasan en las taquillas. Este retrato de una "madre coraje" - pero no sólo, porque lo es también de todo un microcosmos en el que juegan un papel esencial los secundarios - nos interpela a las emociones, a las tripas, para mostrarnos una mirada tierna y al mismo tiempo descarnada sobre esa vida cotidiana que con frecuencia es tan puñetera. Y lo hace a través del derroche de una mujer que, como tantas otras en todos los tiempos, es la que lleva el timón de una familia que sin su br…