PROFESOR LAZHAR es una de esas películas que, en su sencillez, encierra una enorme complejidad. Y como toda buena película, tiene la capacidad de mostrarla al espectador sin alardes, con la astucia del que sabe penetrar, a través de los ojos, en ese lugar a veces tan inexpugnable donde guardamos las emociones.
A partir de un suceso trágico, el suicidio de una maestra en el aula del colegio donde impartía clases, la película nos plantea un recorrido por algunas de las regiones más vulnerables del ser humano. Y lo hace a través de dos ejes principales: de un lado, Bachir Lazhar, el profesor sustituto que se enfrenta a la difícil tesitura de darle continuidad al curso escolar y que a su vez vive en sus propias carnes el drama de la insjuticia; de otra, los niños y las niñas que en el microcosmos del aula se ven obligados de golpe a madurar.
De alguna manera, esta película canadiense es un relato sobre dos de los factores que forman parte de la vida y que, desde diferentes dimensiones, p…
A partir de un suceso trágico, el suicidio de una maestra en el aula del colegio donde impartía clases, la película nos plantea un recorrido por algunas de las regiones más vulnerables del ser humano. Y lo hace a través de dos ejes principales: de un lado, Bachir Lazhar, el profesor sustituto que se enfrenta a la difícil tesitura de darle continuidad al curso escolar y que a su vez vive en sus propias carnes el drama de la insjuticia; de otra, los niños y las niñas que en el microcosmos del aula se ven obligados de golpe a madurar.
De alguna manera, esta película canadiense es un relato sobre dos de los factores que forman parte de la vida y que, desde diferentes dimensiones, p…