15 y 16 de marzo de 2012
Desde hace tiempo estoy convencido de que mi ser está formado por un montón de piezas pequeñas, como si fuera un puzzle gigantesco, y que mi vida no es otra cosa que su búsqueda. En este permanente viaje encuentro algunas de ellas, otras se me pierden, o cambian de sitio, de manera que estoy en constante transformación. Descubriéndome y redescubriéndome en esos trozos que tal vez fueran fragmentos de un espejo - el de mi identidad - que se rompió en mil pedazos, los cuales quedaron esparcidos por lugares distantes.
Las mejores sorpresas de mi vida tienen que ver con el descubrimiento de esos lugares donde, sin yo saberlo previamente, habita uno de esos pedazos de mí mismo. Lo siento en cuanto que en un determinado espacio me siento como si lo hubiera habitado antes, como si llevara allí siglos a pesar de estar estrenándolo, como si nada de lo recién visto me resultara ajeno.
Este jueves y viernes pasado he tenido de nuevo la suerte de encontrarme uno de esos cr…
Desde hace tiempo estoy convencido de que mi ser está formado por un montón de piezas pequeñas, como si fuera un puzzle gigantesco, y que mi vida no es otra cosa que su búsqueda. En este permanente viaje encuentro algunas de ellas, otras se me pierden, o cambian de sitio, de manera que estoy en constante transformación. Descubriéndome y redescubriéndome en esos trozos que tal vez fueran fragmentos de un espejo - el de mi identidad - que se rompió en mil pedazos, los cuales quedaron esparcidos por lugares distantes.
Las mejores sorpresas de mi vida tienen que ver con el descubrimiento de esos lugares donde, sin yo saberlo previamente, habita uno de esos pedazos de mí mismo. Lo siento en cuanto que en un determinado espacio me siento como si lo hubiera habitado antes, como si llevara allí siglos a pesar de estar estrenándolo, como si nada de lo recién visto me resultara ajeno.
Este jueves y viernes pasado he tenido de nuevo la suerte de encontrarme uno de esos cr…