Todas las generaciones tienen su JANE EYRE. Ahora nos llega la dirigida por Cary Fukunaga, que es fiel al texto y que, precisamente por ello, es radicalmente moderna. Más allá del cliché de "novela gótica" con la que siempre se la caracteriza, la novela de Charlotte Brönte nos presenta una mujer que lucha contra los barrotes de la jaula, que mira desconsolada la línea del horizonte que nunca podrá alcanzar, que desea sentir por ella misma y no en función de lo que los demás marquen para ella. Ella quiere ser la dueña del lápiz con el que dibuja y de su destino.
El más lúcido, y feminista, análisis de Jane Eyre lo realizó Adrienne Rich en un ensayo titulado "Jane Eyre: las tentaciones de una mujer sin madre". En él la Rich, que a estas alturas debería ser como mínimo candidata al Nobel, nos recuerda que la novela de la Brönte es un "manifiesto feminista". Basta para ello recordar párrafos como el que sigue:
"Se supone que las mujeres generalmente son…
El más lúcido, y feminista, análisis de Jane Eyre lo realizó Adrienne Rich en un ensayo titulado "Jane Eyre: las tentaciones de una mujer sin madre". En él la Rich, que a estas alturas debería ser como mínimo candidata al Nobel, nos recuerda que la novela de la Brönte es un "manifiesto feminista". Basta para ello recordar párrafos como el que sigue:
"Se supone que las mujeres generalmente son…