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LOLI JIMÉNEZ, MUJER QUE CORRE CON LOS LOBOS

Como bien explicara en su exitoso libro "Mujeres que corren con los lobos",  la escritora Clarissa Pinkola,  siempre ha habido mujeres que han demostrado una fuerza superior a los hombres, un coraje que las habría hecho merecedoras de mejor suerte en la desigual historia escrita por aquéllos. Todavía hoy, en las sociedades democráticas que estimamos avanzadas, ellas lo tienen más complicado al emprender determinadas carreras que siguen estando marcadas por el orden patriarcal. Es el caso por ejemplo del mundo del deporte, tan  masculinizado y, más allá incluso, convertido en referente de la iconografía machista. Las mujeres han de pelear, como lobas, por hacerse con su espacio, por hacerse visibles y por demostrar que tienen, como mínimo, la misma capacidad que los varones para llegar a la meta. Todo ello además en un contexto social que sigue culpabilizando de manera especial a las que deciden proyectarse personalmente más allá de sus relaciones personales o de la "sac…

TIEMPO DE PROMESAS

Noviembre huele a tierra mojada, a castañas, a las gachas que hacían mis abuelas y a los ovillos de lana con los que mi madre tejía  jerseys. El otoño penetra en el suelo con las primeras lluvias y atesora, invisible, el sueño de una primavera en la que volverán los jardines infinitos. Cuando el año está a punto de acabar, con esa apoteosis del mal gusto que es la Navidad, este mes me sabe a serenidad dulce, a ternura de polvorones comidos con ganas, a lápices a los que sacamos punta cada tarde.  Lápices que se hacen cada día más pequeños pero que crecen en la palabras escritas, en los libros subrayados, en los dibujos que parecen películas. Sus restos son hojas que en las páginas blancas alumbran los poemas del futuro.

Noviembre me sabe y me huele a promesas. A todo lo que me queda por vivir, por leer, por soñar. Como si en cada mes de sagitario empezara a construir una biblioteca, o un cine, o un casa grande con balcones sobre el mar de Cádiz.  Miro los ojos de Abel, que desde hace d…

CONTRA EL DEPREDADOR PATRIARCAL

El depredador patriarcal sigue suelto. Apenas si se ha visto ligeramente aturdido por los azotes bienintencionados de lo políticamente correcto. La diferenciación jerárquica entre hombres y mujeres, las desiguales relaciones de poder, siguen marcando nuestro contrato social. No hace falta más que mirar el catálogo de juguetes de El Corte Inglés o la encuesta en la que una mayoría de chicas dicen que deben ser complacientes con sus novios.  Violencia, poder y masculinidad siguen componiendo el triángulo de los horrores. De ahí que el reto político, y sobre todo cultural, sea romper esa conexión y alumbrar otras masculinidades. Y con ellas, una nueva racionalidad pública. Mientras que eso ocurre, seguiremos celebrando concentraciones con señores encorbatados y , en el peor de los casos, como esta mañana ha ocurrido en la Facultad de Derecho, con la ausencia casi absoluta de profesores/as, alumnado y trabajadores/as. Supongo que andarían flotando en el cielo azul que parió el 20N y sinti…

UN RAMO DE ROSAS

DIARIO CÓRDOBA, 22-11-2011 Las elecciones cumplen en una democracia varias funciones: generan representación, producen gobierno --y al mismo tiempo oposición-- y otorgan legitimidad. En paralelo, son un instrumento en manos de la ciudadanía para controlar a los gobernantes y, en consecuencia, exigirles responsabilidad política. Algo que con rotundidad hemos comprobado en las elecciones del pasado domingo, ya que sus resultados no alumbraron tanto la victoria del PP como la debacle del PSOE. Es decir, el PP no logró la mayoría absoluta gracias a su liderazgo, a lo entusiasta de sus propuestas o al atractivo de su candidato. Todos sabemos como su estrategia exitosa ha sido quedarse impasible para ver pasar el cadáver del enemigo y no arriesgarse haciendo visible el programa que irrenunciablemente deberá aplicar. De ahí que junto a la presencia indiscutible de los mercados en el escenario electoral, no podemos negar que han sido los errores continuados del socialismo los que han conducido…

MÚSICA CALLADA... 20 DE NOVIEMBRE EN MADRID

Crónica fotográfica de un 20 de noviembre en Madrid... en busca de la MÚSICA CALLADA...
con Rosa-Torres Pardo y Ana Belén...

El mejor regalo, LA VIDA RIMA...

Sobran las palabras.






LA VIDA RIMA

Escribo en el tren mientras que sigo por la web el triunfo apoteósico del PP y el derrumbe, anunciado, del PSOE. No por esperados, los datos no dejan de angustiarnos a los que siempre hemos tenido un alma de izquierdas. Sobre todo porque la gran tragedia de esta  noche es que quien ha ganado no la merecido y quien ha perdido ha merecido perder, por más que nos duela reconocerlo a los que nunca votaríamos a Rajoy.
En esta jornada de lluvia y urnas, he conseguido aislarme del ruido, de los fantamas y del miedo que supone adentrarse cada vez más en un callejón sin salida. Pese a la tormenta, o tal vez gracias a ella, he querido conscientemente celebrar la vida. Con sus amaneceres y sus segundas oportunidades, con los martes que parecen viernes y con un Youkali convertido en isla habitable. Me he dejado llevar por las manos sabias de Rosa Torres-Pardo y por la voz, el cuerpo y la mirada de Ana Belén. Juntas me han llevado a su huerto de complicidades y me han hecho creer que en las butaca…

TODOS SOMOS UNOS HIJOS DE PUTA

La mejor manera de cruzar la frontera entre la jornada de reflexión y la electoral puede ser disfrutar de los diálogos inteligentes de UN DIOS SALVAJE (Carnage), la película de Roman Polanski basada en el brillante texto de Yasmina Reza.
El encuentro de dos parejas aparentemente correctas y educadas, civilizadas, que acaban comportándose como salvajes y sacando a la luz su lado más políticamente incorrecto, es una divertida (aunque en el fondo amarga) reflexión sobre la naturaleza humana. Esa que, pese a los logros "occidentales", sigue en gran medida bajo los dictados de la ley de la selva. Es decir, dándole la razón a Hobbes y su célebre homo homini lupus.
Las interpretaciones exquisitas de los cuatro actores y el pulso firme de un director al que la trama cínica de Reza le viene como anillo al dedo consiguen el efecto depurador del teatro. O sea, que nos sintamos retratados en esas criaturas que acaban mostrándose igualmente mezquinas e hijas de puta.
Hay además en la obra u…