Cuaderno de bitácora, Viaje en el Transcantábrico, 13-20 de agosto de 2011 (3)
Viajar es muy parecido a leer. Ambas actividades nos permiten asomarnos a ventanas nuevas, sentirnos protagonistas de sueños, meternos en la piel de otros, relativizar lo que tenemos y dar un estirón por dentro. Los viajes, al igual que los libros, no sólo nos regalan lugares, también nos abren la puerta de otras miradas, de palabras ajenas, de otras vidas a las que saltamos multiplicando la nuestra. En ocasiones lo más enriquecedor y sugestivo del recorrido son precisamente esas personas con las que compartimos el paréntesis y con las que, en poco tiempo, cruzamos nuestra memoria y nuestro presente.
Nuria y Carmen Gloria son dos hermanas chilenas aunque de raíces catalanas. Son como las dos caras de una moneda: una es mucho más habladora, incisiva, mordaz, la otra prefiere quedarse en el zaguán, hacer de testigo cómplice y sonriente. Las dos atesoran vidas largas e intensas. Con las que se podría escribir …
Viajar es muy parecido a leer. Ambas actividades nos permiten asomarnos a ventanas nuevas, sentirnos protagonistas de sueños, meternos en la piel de otros, relativizar lo que tenemos y dar un estirón por dentro. Los viajes, al igual que los libros, no sólo nos regalan lugares, también nos abren la puerta de otras miradas, de palabras ajenas, de otras vidas a las que saltamos multiplicando la nuestra. En ocasiones lo más enriquecedor y sugestivo del recorrido son precisamente esas personas con las que compartimos el paréntesis y con las que, en poco tiempo, cruzamos nuestra memoria y nuestro presente.
Nuria y Carmen Gloria son dos hermanas chilenas aunque de raíces catalanas. Son como las dos caras de una moneda: una es mucho más habladora, incisiva, mordaz, la otra prefiere quedarse en el zaguán, hacer de testigo cómplice y sonriente. Las dos atesoran vidas largas e intensas. Con las que se podría escribir …