DIARIO CÓRDOBA, LUNES 15-8-2011 Carmen Estevan es una religiosa que dejó de vestir el hábito en los años 60. Con la misma emoción que experimentó al ponérselo, lo dejó en el armario para sentirse más cerca de la gente. Ahora, cuando está cerca de los 80 años, no entiende por qué la organización de la JMJ ha restringido el encuentro que se celebrará el día 19 con el Papa a aquellas religiosas que porten el hábito. Una vez más, y como sucede en la mayor parte de las religiones, las mujeres vuelven a ser marcadas con una "sobrecarga de identidad" que limita su libertad y que las sitúa en una posición jerárquicamente inferior a los varones. Esta permanente discriminación de las mujeres en las estructuras de poder --la Iglesia Católica es también un poder terrenal, el Vaticano es un Estado y su organización dista mucho de ser democrática-- , así como en la lectura de unos dogmas que siguen marcando diferencias de género, debería ser motivo más que suficiente para que un Estado demo…
Cuaderno de bitácora de Octavio Salazar Benítez