Anoche finalmente pude ver la película PRIMOS en el Coliseo San Andrés. Tal vez el mejor lugar, un cine de verano, para una comedia tan refrescante, aunque al mismo tiempo tan cargada de miradas incisivas. No es de extrañar en un director como Daniel Sánchez Arévalo, el cual me sorprendió con la carga de profundidad y emoción de su AZUL OSCURO CASI NEGRO. Y es que bajo las risas y sonrisas que provoca esta singular historia de tres hombres desubicados que vuelven a los "orígenes" tratando de encontrarse a sí mismos podemos detectar una reflexión, también presente en AZUL.., sobre las masculinidades. Los tres tipos que nos presenta la película son otros tantos prototipos de hombres heridos, incompletos, prisioneros de su propia identidad. En unos casos obligados a ser héroes, en otros arrastrando miedos y traumas, casi siempre respondiendo al patrón que los demás esperan de ellos más que a lo que ellos sienten dentro de su corazón. Tal vez porque en la mayoría de las ocasion…
Cuaderno de bitácora de Octavio Salazar Benítez